¿Manga histórico? No hay problema. ¿Inktober de pajarillos? Ahí va, y a color. ¿Manga fantástico y sobrenatural? Irene Roga dibuja todo esto y más, y lo hace de maravilla.

Háblanos un poco de ti antes de nada:

Hola a todos. Soy una señora que dibuja desde que tiene memoria, amante de los cómics, devoradora de películas clásicas, workaholic y fashion victim, demasiado mayor para pretender ganarme la vida con el dibujo, demasiado ingenua como para dejar de intentarlo.

Avatar de Irene Roga

¿Por qué decidiste entrar en NEUH?

Estaba buscando una manera de colaborar con otros autores de cómic que autoeditasen sus proyectos y acudiesen a eventos, y casi paralelamente surgió Lewis con la idea de la asociación. Estuvimos hablando por email y me metí de cabeza desde el primer momento. Me fascina la idea de poder promocionarnos entre todos y trabajar codo con codo en este mundillo tan exigente y difícil.

¿Cómo ves el futuro de las editoriales? ¿Y el de la autoedición?

En el momento presente estamos viviendo muchísimos cambios en nuestro modo de vida, y es difícil hacer un vaticinio. Se está llegando a un punto casi insostenible en cuestión de transporte de mercancías, cada vez compramos más por Internet, ha habido una época muy dulce a nivel comercial durante la pandemia, pero cuando las cosas se desbordan llega el colapso. Un ejemplo es que antes buscabas cualquier tema en Google y te aparecían artículos y blogs; ahora los resultados te llevan a plataformas de compra.

Paralelamente, el florecimiento de pequeñas editoriales puede ser bueno en muchos sentidos, pero en este país es difícil vender 1000 copias de un cómic, por lo que nuestro mercado es casi un juego de niños comparado con otros del extranjero. Soy 100% partidaria de las publicaciones, tanto editoriales como autoeditadas, pero necesitamos más lectores. Sin este factor esencial, el triángulo invertido se cae. Y ¿en qué afecta lo primero a lo segundo? Pues en que todo apunta a que la sociedad tal y como la conocemos está cambiando y esto afectará inevitablemente al ocio y a la lectura, ya veremos cómo.

¿Qué le dirías a la gente que se siente frustrada porque ninguna editorial le acepta su trabajo?

Si de verdad ninguna ninguna editorial acepta tu trabajo es que algo falla, pero esto no significa “el fin”, si no que hay que buscar el modo de arreglarlo. A veces los autores cometemos el error de trabajar solos, apostamos todo a nuestro proyecto de principio a fin sin pararnos a pensar en el proceso, y sin embargo, compartirlo con otras personas puede darnos nuevas perspectivas. Hacerte con un círculo de compañeros que tengan la misma pasión que tú y se lo tomen igual de en serio, puede enriquecer muchísimo tu experiencia. Siempre alguien conoce un libro, una técnica, un recurso que puede compartir. El intercambio de ideas y consejos es la manera más valiosa, productiva y bonita de vivir el camino de la creatividad, porque con suerte encontrarás personas que te acompañarán toda la vida. (Nota: recuerda ser tú también igual de valioso para los demás).

¿Hay algún límite para el autobombo?

En general, creo que nos quedamos cortos a la hora de auto-promocionarnos. Lanzamos un nuevo libro o un crowdfunding y nos da mucho apuro “spamear” a nuestros seguidores en las redes sociales, y apenas compartimos la noticia una vez o dos por semana. Pero resulta que los famosos algoritmos ocultan tus publicaciones a tus seguidores, por lo que te puedes encontrar, por ejemplo, que, después de un mes de campaña, mucha gente ni siquiera se haya enterado de que la habías lanzado.

Por otro lado, se critica mucho a los y las que disfrutan subiendo fotos suyas y que se crean un personaje público indivisible de su obra, pero creo que esto es fruto de las nuevas formas de comunicación, siempre han existido grandes divas del pop, y ahora cada cual tiene en su mano enseñar al mundo su maravillosa personalidad, así que ¿qué tiene eso de malo?

¿Trabajas en solitario o prefieres hacer tándem? ¿Has trabajado con guionista/dibujante, o en proyectos conjuntos, como fanzines?

Tengo el terrible hándicap de no sentirme nada cómoda dibujando los guiones que ha escrito otra persona. Dibujar es un trabajo duro, no tiene nada que ver que me guste o no, si no la relación que se establece en mi cerebro entre el proyecto, la historia que estoy dibujando, los personajes, y yo. Si todo esto no encaja y no me apasiona con la fuerza de mil huracanes, soy incapaz de hacerlo. Casi siempre, con muy contadas excepciones, he trabajado sola, guionizando y dibujando. Sí que he publicado en varios fanzines con otros amigos hace tiempo, y fue una experiencia muy chula.

¿Por dónde empiezas a preparar tus historias? ¿Haces mucho trabajo previo: escaletas, tratamientos, sinopsis?

Soy muy lenta y meticulosa, le doy mil vueltas al guión, escribo, tacho, dejo reposar, retomo tiempo después y reescribo, estudio, investigo, pruebo… Tardo tanto en completar un guión que, cuando lo termino, tengo ganas de que lo dibuje otra persona (sigh). La excepción a esta regla es mi proyecto de cómic Kýriade, que va surgiendo con mucha claridad, y con unas cuantas vueltas y ajustes al guión, tengo clarísimo lo que quiero contar y cómo.

Pasar muchas horas dibujando puede pasar factura al cuerpo, ¿sigues alguna pauta de trabajo y descanso para cuidar las muñecas o la espalda?

No, y dejo aquí un llamamiento a que me deis la lata y me recordéis por redes que me cuide, porque cualquier día lo voy a pagar caro.
Sí es cierto que suelo estirar los brazos y las muñecas porque noto la sobrecarga tras mucho tiempo trabajando, pero no es suficiente. Tantas horas sentada dibujando requerirían no solo cuidarme la espalda, si no todo el cuerpo, además de actividad aeróbica frecuente. Suelo salir a pegarme caminatas siempre que puedo.

¿Qué autores o autoras te han influido especialmente en tu trabajo?

Siempre cuento que, cuando era muy pequeña, me fascinaban los dibujos animados que ponían en la tele. Había algunos que me gustaban mucho más que otros. Tiempo después descubrí que eran japoneses. Pero además, coincidió que los que más me encantaban eran fruto de las manos de una misma persona: un diseñador de personajes llamado Shingo Araki. Fue quien adaptó el manga de Saint Seiya al anime junto con Michi Himeno, dotándolo de un estilo mucho más estilizado y sensible. También es el responsable de animes como Ulises XXXI o La pequeña Memole.

Y el resto del tiempo tenía la nariz pegada a un tebeo o a un cuento, como los que ilustraba María Pascual, que fue una de mis grandes maestras y motivadoras. Mis cómics favoritos eran Astérix, Tintín y Bermudillo.

Más recientemente, he admirado mucho el trabajo de las Clamp, Chiho Saito, Alan Davis y, sobre todo, de Kentaro Miura, de quien me he bebido los tomos de Berserk tantas veces que he perdido la cuenta.

¿Tienes algún nuevo proyecto pendiente?

Actualmente sigo dibujando páginas de Kýriade, un manga en el que trabajo desde hace tiempo, ya que es un proyecto personal y siempre lo combino con mis trabajos. A día de hoy llevo 210 páginas y subiendo.

Pero también tengo muchos guiones escritos, tanto historias largas como cortas, además de carpetas llenas de ideas y personajes. Es difícil para una persona sola llevar todo esto a cabo, pero si tan solo consigo que un 10% vea algún día la luz, habrá merecido la pena.

Muchas gracias por tu tiempo, te deseamos un año muy productivo y no nos vamos sin dejar enlaces a tus redes y web:

Página web y portafolio: http://ireneroga.com/