Entrevista a Carlos Díaz Correia


En NEUH estamos empeñados en algo y cuando se nos mete algo en la cabeza no paramos hasta que lo conseguimos. Esta vez se nos ha metido entre ceja y ceja que nos conozcáis y que le pongáis cara a cada uno de nuestros autores.

Hoy es el turno de Carlos Díaz Correia, uno de esos guionistas infatigables que se atreve con todo y que ha demostrado, entre otras cosas, que la autoedición también puede conseguir premios importantes.

Háblanos un poco de ti antes de nada:

Carlos CorreiaMe llamo Carlos Díaz Correia, soy pacense, de la hornada del 74. Trabajé durante varios años en prensa especializada, redactando noticias y artículos para la desaparecida El Pequeño Nemo, editada por La Factoría de las Ideas. Edité el fanzine Rev3rso, junto a Sentinel Studios, durante 4 años, a principios de los 2000, llegando a vender cerca de dos mil copias.

Años después, me lancé junto a Jacobo Márquez y retomamos una historia que teníamos a medias, Fantasy West, y la sacamos por crowdfunding en el 2016. Ha sido premiado como mejor cómic del año en el Salón del Cómic de Barcelona, y no deja de darnos alegrías.

También he colaborado con la revista Harto, de Extrebeo, y varios de sus webcomics, entre ellos el infantil, El Dragón de los Sueños, del que soy coordinador.

Ahora trabajo en nuevos proyectos, tanto propios como por editorial…

¿Por qué decidiste entrar en NEUH?

Me hicieron una oferta que no pude rechazar…

La verdad es que me pareció una idea superatrayente. Teniendo en cuenta que vivo en una zona donde los eventos brillan por su ausencia, gracias a NEUH vi una posibilidad de estar en más sitios. Luego ya le vi otras posibilidades, claro, pero lo que te entra por los ojos es eso. Y al final, como me pasa siempre, he acabado haciendo de todo… ¡no sé decir que no!

¿Cómo ves el futuro de las editoriales? ¿Y el de la autoedición?

La autoedición permite al autor un control que nunca tendrá en una editorial. La pega es que no ves dinero hasta que empiezas a vender, más aún, pones dinero hasta entonces. Claro que, hoy por hoy, con editoriales españolas tampoco es que veas mucho…

Otra ventaja de la autoedición es que está al alcance de cualquiera. Lo que, a su vez, es una desventaja, pues en la calidad de algunas se echa en falta la mano de un editor…

Creo que en el futuro seguirán conviviendo ambos mundos. Y que la evolución de los grupos autoeditores es convertirse en editoriales (solo hay que ver Fandogamia).

Con tiempo, y haciendo las cosas bien, las nuevas editoriales que surjan mejorarán las condiciones (sobre todo económicas) de sus autores, y ello permitirá que sea rentable editar con ellas…

¿Qué le dirías a la gente que se siente frustrada porque ninguna editorial le acepta su trabajo?

¡Qué voy a decir! Que considere la autoedición. Pero que empiece por internet. Webcomics, relatos online… que se cree una base de fans, mayor o menor, que le permita saltar al papel con red.

¿Se puede vivir de la autoedición o es un “complemento”?

Complemento, complemento. Al menos, en mi caso, que el mundo de autor es secundario. Supongo que, si sumas ingresos por muchos sitios diferentes (obras impresas, patreones, tapas, etc.) y curras mucho, podrá llegar a ser rentable, pero tiene que ser complicado.

¿Se han convertido los autores en mercaderes, community managers y pregoneros?

Tanto los autoeditados como los publicados. Si no das la vara por internet, si no promocionas tu obra todo el rato, nadie lo va a hacer por ti. Las editoriales cada vez gastan menos en promoción (un grave error), y dejan toda la tarea en el autor, que se convierte en el mejor vendedor de su obra, viajando por todos los eventos que pueda/le dejen, lanzando ofertas, haciendo dibujos gratis… ¡a veces, más tiempo promocionando que creando!

¿Hay algún límite para el autobombo?

¡Salir desnudo! Ah, no, que ya lo hizo Grafito

Fantasy West vio la luz después de una campaña de crowdfunding ¿cómo valoras la experiencia? ¿hay trucos para meterse en el micromecenzgo? ¿hay algo que nunca deberías hacer?

Pues como experiencia, genial. La verdad es que como conseguimos el objetivo el primer día, no nos resultó agotador, que es una queja muy común en este tipo de campañas. Tuvimos mucha suerte, y, sobre todo, nos dio mucha visibilidad.

¿Trucos? Dar mucho la lata. Pero no cuando empieza la campaña, sino desde antes. Hay que crear expectación sobre la campaña, atraer gente, que sepa cuándo comienza, qué vendes, para que vayan y te suelten los millones de euros…

Hay que ser positivo, animar a la gente a que se interese por el producto. Conseguir el apoyo de autores famosos también ayuda.

Y, sobre todo, hay que cumplir. Sé que es complicado (por experiencia), de hecho, nosotros hicimos dos tantas de envíos, una con los cómics y otra con las comissions para que el cómic no estuviera en tiendas antes de llegar a los mecenas, pese a que así perdíamos dinero. Pero los mecenas son los que te han permitido lograr tu objetivo, sacar tu cómic, y se lo debes.

¿Te gusta ir a eventos o eres de los que tienen pánico?

A mí me gusta, me lo paso bien. Noto que ya aguanto menos que cuando era joven (batallitas del abuelo, jeje), pero es divertido ver a la gente hojear y ojear los cómics, intentar dirigirlos a donde tú quieres… un entretenimiento como otro cualquiera.

¿Trabajas en solitario, prefieres colaborar, los grandes grupos?

Soy guionista, y no sé dibujar, así que no me queda otra que colaborar…

He tenido mucha suerte con la gente con la que he trabajado, y espero repetir con todos. La colaboración mejora tu propio trabajo, te ayuda a ver cosas de otra forma… para mí, siempre es positiva, cuatro ojos ven mejor que dos…

¿Por dónde empiezas a escribir tus historias? ¿Haces mucho trabajo previo: escaletas, tratamientos, sinopsis?

Iba a decir que nada, pero sonaba muy mal.

En realidad parto de una idea, una sinopsis, que voy modificando a medida que desarrollo. Sé de donde voy y (más o menos) a donde quiero llegar, pero lo del medio lo voy inventando sobre la marcha. Claro que así ya me ha pasado que a mitad de la historia ésta me pida un final diferente al que originalmente tenía pensado, pero no me importa.

No soy capaz de usar escaletas ni aunque me amenacen de muerte. Visualizo las páginas y las escenas en mi cabeza, y las plasmo en el guion. Según necesite, las puedo acortar o alargar, o lo mismo por la noche se me ocurre una vuelta de tuerca que hace que lo cambie todo (me ha pasado, sí). O peor, le paso las páginas al dibujante y cuando me las devuelve me ha añadido un personaje nuevo que tengo que meter en la historia (así surgió el final de Fantasy West, por cierto)…

Pero me lo paso bien trabajando así…

¿Utilizas algún sistema de creación de personajes? ¿Los sometes a baterías de preguntas? ¿Los sientas en un diván?

Dejo que crezcan solos. Tengo más o menos clara su personalidad, y dejo que lo demás vaya fluyendo a medida que voy escribiendo sobre ellos. No me gusta encorsetarme ni encorsetarlos.

¿A qué tipo de lectores enfocas tu trabajo?

Al que quiera entretenerse leyendo. No busco filosofar, ni hacerlos llorar, me gusta el cómic de aventuras, entretenido, que no haya que romperse la cabeza intentando entender qué quiso decir el autor en esa y aquella viñeta…

¿Tienes algún nuevo proyecto pendiente?

Pues en principio, continuar con Fantasy West. El guion ya está a la mitad, así que la pelota está en manos de Jacobo…

Aparte, un par de cosillas por editorial (la Desaparición del Vampiro y Purk, el Hombre de Piedra), y lo que vaya surgiendo…