Entrevista a Carlota Quintana, “KawaiiDream”


En NEUH estamos llenos de talento y de esfuerzo por todos lados. Nos atrevemos con todas las patas de la creación y también con todos los estilos. Tenemos novelistas, dibujantes, guionistas, editores… Entre nuestras filas tenemos a gente que acaba de empezar y está dando sus primeros pasos y también a gente que lleva muchísimo tiempo en esto.

Ese es el caso de Carlota Quintana, más conocida como KawaiiDream. Lleva 10 años dedicándose al mundo del manga. Empezó con historias cortas en tomos recopilatorios de Maneki Studio. Después sacó un par de doujins por su cuenta. Y en 2016 saca su primer tomo único: Getsuei no Kokoro. Actualmente está trabajando en el que será su segundo trabajo autoeditado, Midnight Spell, que por el momento publica a modo de webcómic.

Vamos allá:

¿Cuantas horas le dedicas al día a escribir/dibujar?

Las horas de mi jornada laboral artística varían según las circunstancias personales del día, normalmente trabajo al menos 2 horas al día y puedo llegar a estar dibujando hasta 12 horas no consecutivas.

¿Sueles ponerte música para inspirarte o marcarte el ritmo?

Suelo ponerme música para trabajar, más que por esas razones para aislarme un poco, al trabajar en casa esto me ayuda a centrarme en lo que estoy haciendo y no en lo que está ocurriendo alrededor. Pongo casi siempre K-pop, que me da mucha energía, aunque claro, es contraproducente cuando acabas bailando al ritmo de la música en vez de dibujando. A veces me pongo películas o series también, depende de como me sienta.

¿Cómo organizas tu tiempo de trabajo, utilizas un calendario?

Intento emplear un calendario de trabajo, no siempre logro cumplirlo, la vida a veces se complica como para que tus planes se desvíen y que tu calendario se vaya al garete.

¿Tienes algún nuevo proyecto pendiente?

Tengo muchos proyectos pendientes en realidad, pero tengo que trabajar en ellos uno por uno, cuando llevo más de una cosa al mismo tiempo me saturo y suelo acabar no haciendo nada.

Creación, edición y distribución, tres patas vinculadas a lo mismo. ¿Odias alguna? ¿Cómo llevas cada fase?

De las tres, no odio ninguna, pero llevo peor la distribución. La creación para mí es la fase a la que más esfuerzo le dedico, la edición me gusta porque estudié preimpresión en artes gráficas, por lo que maquetar y hacer diseño editorial me gusta mucho. Como he dicho, la distribución aún se me resiste, me siento muy verde en este terreno y poco segura, aunque ayuda mucho no estar sola y tener a todos mis compañeros de NEUH para echarme una mano.

¿Cómo de necesario ves visibilizar tu obra? ¿Cuál crees que es la mejor manera al margen de los circuitos convencionales?

Hoy en día y sobre todo en autoedición es muy necesario visibilizar nuestras obras para llegar al mayor número de personas posibles. No sabría decir cuales son los circuitos convencionales, pero creo que estas son algunas de las formas de visibilizar nuestro trabajo: hacer publicidad en redes sociales, subir contenido parcial de la obra a portales que se dediquen a los webcómics, hacer presentaciones, acudir a eventos…

¿Crees que la era digital hará que desaparezcan los cómics en físico?

Personalmente no creo que lo digital llegue a desbancar al formato físico en papel, yo siempre disfrutaré de tener un cómic entre mis manos y poder oler el papel de este al pasar las páginas.

¿Te gusta ir a eventos o eres de las que tienen pánico?

Adoro ir a eventos, si tuviera más dinero iría a más, disfruto mucho el poder hablar con los lectores, poder firmarles los cómics y ver su cara al leer la dedicatoria, conocer a otros autores y muchas cosas más que solo te ofrecen los eventos.

¿Qué te llevó a unirte a NEUH?

La idea me pareció muy buena, quiero decir, poder trabajar codo con codo con otros autores para apoyarnos entre nosotros y ayudarnos a llegar a más personas y acudir a más eventos es genial. Me ayuda a sentir que no estoy sola en este mundillo tan solitario que es el mundo de la autoedición.

¿Crees que la autoedición tiene un estigma de “poco trabajado”, de “no válido para las editoriales convencionales” o de “trabajo de segunda”?

Por suerte, gracias al trabajo de muchos autores desde hace muchos años, poco a poco nos vamos despegando ese tipo de etiquetas. La gente ve en la autoedición cada vez más una alternativa viable a la edición tradicional que hacen las editoriales.