Véndeme tu Libro. Caryanna, Raquel Laforet y Nerea Luray (I)


¡Buenas a todos! Estamos encantados de comentaros que hoy estrenaremos esta nueva sección, Véndeme tu Libro, en la cual periódicamente entrevistaremos a miembros del colectivo para que así podáis conocerlos mejor, saber de sus obras y escuchar qué tienen que decir más allá de ser una mera ficha en nuestra sección de autores…

¿Y quiénes os traemos en esta primera entrega? Pues en un grupo compuesto básicamente por dibujantes nos resultó gracioso entrevistar de primeras a tres de nuestras escritoras: Caryanna Reuven, Nerea Luray (escritora y guionista de El Farol Rojo) y Raquel Laforet. Con ellas estuvimos charlando durante varias horas de temas de lo más variado, así que os traemos aquí la primera parte de la entrevista y el miércoles os traeremos la segunda. En la de hoy las podréis ver hablando sobre autoedición, condiciones del medio, visibilización y un proyecto muy especial en que andan metidas…

Así que ya sabéis, ¡esperamos que os guste! Y si queréis comentar algo sobre lo que leáis, ¡no dudéis en hacerlo en la sección de comentarios! ¡Allá vamos!


NEUH: ¡Buenos días a las tres! ¿Cómo estáis? ¿Preparadas para esta primera entrega de Véndeme tu Libro?

Caryanna Reuven: Buenos días a todos. Muy bien, gracias. Lista y dispuesta.

Nerea Luray: Sí, preparada, al menos todo lo que se puede estar, jaja. Y muy contenta de compartir entrevista con estas dos maravillas de mujeres trabajadoras y talentosas.

Caryanna Reuven: Ahí, ahí, dando cera.

Raquel Laforet: Buenos días. Preparada para lo que sea.

NEUH: Bien, bien, me gusta veros dispuestas. Procedemos a empezar esta primera entrevista pues. La primera pregunta, más que una pregunta es un clásico en toda entrevista: para quienes no os conozcan, os vamos a pedir que os presentéis… pero ojo, que hay truco.Como las tres sois escritoras, y sabemos que pocas cosas hay más malvadas que el “mal del escritor”… os vamos a pedir que hagáis dicha presentación… ¡en menos de 100 palabras! ¿Os veis capaces?

Nerea Luray: Venga, reto aceptado

Caryanna Reuven: Me he ido al word a contar palabras. 45 para usted, señor mío.

Escritora novel de ciencia ficción y fantasía, y además licenciada en bioquímica y doctorada en biología molecular. Ahí queda eso. Soy además la famosa Madre de Cerdílopes y de hipermonos planetas de peluche. Soy friki a tiempo completo y técnico de farmacovigilancia a tiempo parcial.

(Menciono mi carrera y doctorado porque mi sudor y lágrimas me costó parirlo)

Raquel Laforet: Hola, soy Raquel Laforet y soy escritora de fantasía (y espero que pronto de ciencia ficción). Me gusta hablar de dragones, ¡son mi tema de conversación favorito! Llevo mucho tiempo escribiendo en blogs y ahora me he lanzado con mis propias historias, espero que sean muchas.

Nerea Luray: Me llamo Nerea, tengo 26 años y soy graduada en Producción de Audiovisuales, Radio y Espectáculos. Me encanta crear historias. Escribo ciencia ficción, fantasía y erótica lo que más, tanto en relatos como en novelas, y además guiones de cómic. Soy la responsable del relato erótico Galletas (ahora en preventa) y la guionista del webcómic El Burdel. Me encanta trabajar con dibujantes y organizarles la vida laboral, porque me encanta organizar cosas. Soy representante de algunos de ellos y disfruto acudiendo eventos y organizando la logística en stands. ¡Soy una fanática de la organización!

NEUH: ¡Perfecto! Veo que ninguna de las tres tuvo que recurrir al clásico “bueno, por unas palabrejas no pasa nada, ¿verdad?”

Caryanna Reuven: Durante el último año he ido aprendiendo a escribir “en corto”. He ido practicando y puliendo. Tiendo a extenderme todo y más cuando escribo.

Nerea Luray: Yo creo que somos unas chicas bastante aplicadas y diligentes. Si nos dicen una cosa, se cumple. Somos gente seria.

NEUH: Bien, bien, no esperaba menos… Bueno, llegados a este punto, está claro que sois gente que optó por llevar su trabajo a través de la creatividad, el esfuerzo… y la autoedición. La pregunta aquí sería: ¿por qué autoeditarse?

Nerea Luray: ¿Por qué autoeditarme? Mmmm… ¿Y por qué no? Esa siempre es una buena respuesta. Pero lo cierto es que cuando llevas algo de experiencia en el tema acabas preguntándote, sí, por qué lo empezaste a hacer. Supongo que era el mundo en el que me movía cuando empecé: conocía a mucha gente que lo hacía, ese rollo de los fanzines y tal, y cogí a unas amigas y dijimos que “bueno, venga, probamos y nos forramos“. Nada más lejos, claro, cuando llevas un tiempo te das cuenta de que no te vas a forrar de esto. Sin embargo, sí quiero creer que, al menos, se pueda vivir de esto, y por eso acabé en NEUH, porque parecía tener esas ideas igual que las mías. Pero sobre realmente qué le veo de bueno para empezar a autoeditarme… supongo que porque no dependes de nadie para sacarlo en papel, y con nadie me refiero a editoriales. Dependo solo de mí, no necesito la aprobación de nadie, no hay filtros, no hay censura, no hay nadie juzgándome. Simplemente yo termino mi cosa y la saco, otra es que se venda luego, claro. Después de hablar con personas que han ido por editorial o incluso han probado ambos métodos parece que en realidad no hay tanta diferencia, solo que claro, el trabajo de venderlo y todo no lo tienes que hacer tú jaja. Por eso creo que autoeditarse es un trabajo más agradecido también. Conoces a tu público de primera mano, y todo lo que ganas va para ti y es producto de tu esfuerzo. Creo que es algo bastante bonito, es como arar tu campo y regar tomates en vez de comprarlos en el Mercadona. Recoges lo que tú mismo has sembrado y cultivado, con tu sudor y con tu amor. Así que… bueno, sí, ¿por qué no autoeditarse?

Raquel Laforet: En mi caso y desde mi experiencia, he visto un mercado saturado de editoriales que sólo apuestan por el mismo formato y tipo de novela. Esa es la principal razón que me ha empujado a optar por otros medios para publicar mi libro. Con la autoedición, considero que he ganado en control, algo que me encanta, y puede que en algún sentido incluso en calidad. Quizás no sea el medio que mejor llegue al público, pero confío en que eso es algo que ya está cambiando. También es cierto que es mucho trabajo, pero es un trabajo que por el momento he disfrutado mucho. Así que sí, no veo por qué no deberíamos autoeditarnos.

Caryanna Reuven: En mi caso fue un poco diferente a lo que dicen mis compañeras ¿Por qué autoeditarme? Es una pregunta difícil, pero siendo breve creo que he optado por ello debido a lo difícil que está hoy día el mundo editorial. La impresión general que se te queda es que hay veces que no es tanto una cuestión de calidad de tu trabajo como de tener suerte. O una combinación de ambas. Luego está el tema de los derechos de autor y el porcentaje ridículamente bajo que se lleva el creador y el desorbitado que se lleva la distribuidora (no la editorial, ojo). Es triste que en este país el único que no pueda vivir íntegramente de su trabajo sea el escritor (las editoriales, librerías y distribuidoras sí pueden). Así que… bueno… La autoedición se presentaba tentadora, sugerente y sabrosa. Y me dije ¿por qué no probar y ver qué tal? Ya habrá tiempo de tantear editoriales más adelante. Creo que yo voy a seguir una ruta intermedia, porque me gustaría llevar algunos trabajos por editorial y otros por mi cuenta. Creo que dependerá del producto.

Caryanna Reuven, escritora de fantasía y ciencia ficción... ¡y Madre de Cerdílopes!

Caryanna Reuven, escritora de fantasía y ciencia ficción… ¡y Madre de Cerdílopes!

NEUH: Bueno, vemos entonces que la pregunta, más que “¿por qué autoeditarse?” sería más bien “¿por qué no hacerlo?”, ¿no?

Caryanna Reuven: Sí. De hecho a la autoedición sólo le veo un problema: la distribución, llegar a grandes superficies y a muchas tiendas.

Nerea Luray: ¿Aparte del dinero para la imprenta, dices? Jajaja.

NEUH: Interesante ver que no todo el monte es orégano. ¿Qué contras os habéis encontrado hasta ahora a la hora de hacerlo, más allá de esa primera sensación de “cómo mola autoeditar”?

Nerea Luray: Con el dinero y la distribución que dice mi compañera creo que casi lo cubre todo.

Caryanna Reuven: Por eso me gustó la idea de NEUH. NEUH nos ayuda a cubrir ese bache que supone la distribución en el mundo de la autoedición. Supone más trabajo, sí, pero es una vía.

Raquel Laforet: De acuerdo con Caryanna, aunque me gustaría añadir el tema de las finanzas. Es difícil llegar a la gente directamente, sin intermediarios (tiendas, por ejemplo) y para tener acceso a ellas a menudo hay que recurrir a la burocracia, algo que estando en editorial es mucho más llevadero.

Nerea Luray: El problema de la autoedición es que, en general, las tiendas (no importa el tamaño) te suelen poner pegas para vender tu producto, y aunque no lo hagan, eres tú el que tienes que ir a distribuírtelo. Hay eventos de ocio alternativo donde se venden productos autoeditados, pero suelen ser cómics y las escritoras como nosotras no tenemos tanto lugar. Los requisitos para acceder a una feria del libro que podría hacernos la misma función son un despropósito y en ninguna te admiten si no eres una editorial. Por otro lado, están las leyes de este país en cuando a registros de libros. Hay que pagar un dinero significativo que no ayuda a la autoedición (como las tasas a pagar por autónomos antes de tener ningún ingreso). Creo que en sí, las editoriales, las tiendas, las leyes del país, no nos toman en serio, y para que lo hagan el camino que nos queda por recorrer se puede hacer muy, muy largo.

Caryanna Reuven: Lo de las ferias del libro tiene mucha miga. Y sí, son frustrantes los problemas y pegas que te encuentras en esos entornos hacia la autoedición.

NEUH: Es decir, que el camino, aun con su lista de pros, también tiene unos cuantos contras… Me llama especialmente la atención lo que mencionabais de la “visibilidad”. ¿Cómo consideráis que es ésta en España en vuestro medio habitual, la literatura?

Caryanna Reuven: Afortunadamente cada vez una pizquita mejor. Hasta hace 5 años era impensable que editoriales de prestigio editaran literatura de género de autores españoles, sobre todo mujeres, y ahora empiezas a ver un cambio. Es un cambio pequeño, pero está ahí. Esperemos que sea el inicio de un cambio cada vez mayor. En la autoedición es ahora cuando empezamos a meter ruido, creo, con autoediciones cada vez más cercanas a la profesionalidad. Una vez más, poco a poco.

Voy a citar como ejemplos de autores españoles que se están editando en España y que empiezan a tener más y más visibilidad: Concepción Perea, Aránzazu Serrano, Sergio S. Morán, Sofía Rhei, Emilio Bueso…

Luego, en el ámbito de la autoedición, tenemos menos ejemplos. La mayor visibilidad la obtenemos en eventos. Y de literatura, hoy día, aún hay pocos que nos acepten.

Nerea Luray: Como algunos ya sabréis, hace poco zarpó La Nave Invisible, un blog de promoción de autoras, y desde que estoy ahí estoy viendo muchas cosas del mundo editorial que no me gustan demasiado. Sobre la visibilidad… como yo lo percibo, parece que antes la literatura era, bueno, literatura, se publicaba de todo y para todos, y cosas muy buenas. Pero… de un tiempo a esta parte, en esta era de la comunicación, parece que se ha prostituido igual que lo ha hecho el cine, que solo se publica o solo se visibilizan los best seller, los grandes autores. Si incluso se visibiliza más el primer libro de un presentador de televisión (que probablemente no haya escrito él) que a una persona que haya escrito varios libros, buenos, pero que no conocen los medios. Eso ya de entrada es un problema, así que ni te cuento lo que supone para los autoeditados. No somos poco visibles, sino invisibles directamente (y por eso el blog antes mencionado se llama así, jeje). Ahora, de nuevo, el mercado vuelve a cambiar por lo que dice Caryanna. La autoedición está cogiendo fuerza, está en auge, y están saliendo muchísimas editoriales nuevas, aún pequeñas, que publican a gente como nosotras. Eso me hace muy feliz. Ahora puedo aspirar más a eso que a publicar a las cuatro únicas que había antes. Es esperanzador para nosotras que hemos tenido que optar por la autoedición.

Caryanna Reuven: Totalmente de acuerdo. Hay editoriales pequeñas que están apostando fuerte por autores noveles no previamente editados y sin garantías de que sean jamás un best seller.

Nerea Luray: Como dice Caryanna, el mercado se está abriendo, lo que pasa es que los autores que se publican siguen sin llegar al gran público, pero espero que se pueda lograr poco a poco.

Lo digo por los autores que ha mencionado. Pero ya digo que me hace feliz que cada vez haya más editoriales que, viendo este problema, nacen para darnos oportunidades a los que sí que valemos (o valen, que voy a parecer una pretenciosa, jaja).

NEUH: ¿Y cómo creéis que podría aumentarse esta visibilidad para los autores “pequeños” y/o los autoeditados? Vimos antes por ejemplo que os quejabais un poco del trato prestado a veces por ciertas ferias del libro…

Caryanna Reuven: La verdad es que no lo sé. Si ya con una editorial es difícil llegar al gran público porque parece que es mejor publicitar al libro del último famosete que uno de cualquier otra cosa, no digamos ya con la autoedición, donde no tenemos medios ni dinero suficiente para campañas potentes. Si las editoriales grandes apenas invierten en la publicidad de sus propios autores…

Raquel Laforet: Creo que en parte lanzándose, atreviéndose a llegar al papel, a ir a las tiendas y a confiar en nuestro trabajo. Por parte de los autores, veo mucho miedo a autoeditarse, sobre todo en papel. Miedo de que sea caro, difícil y requiera mucho trabajo. Hasta cierto punto esto es verdad, pero por lo menos en mi caso fue más costoso escribir el libro que autoeditarlo. El resultado es que la mayoría de novelas autoeditadas que veo se venden en grandes plataformas, dando al público una mala impresión de la autoedición. Al vender mi libro, El despertar de las Razas, me he encontrado a menudo con gente muy sorprendida por la calidad de la edición. Esa sorpresa es algo que me gustaría que cambiara, de modo que la autoedición se vea como una posibilidad real, diferente e incluso, en ocasiones, mejor que la editorial.

Lo que digo no solucionaría los problemas que arrastran las grandes editoriales, pero creo que ayudaría a equipararnos con ellas.

Nerea Luray: Creo que las pequeñas editoriales ya mencionadas son una solución, una de tantas otras que podríamos tener. En el mundo de registros de obras y tal no estoy tan metida, pero creo que por ahí también se podrían cambiar cosas. Que las tiendas nos facilitaran el acceso estaría muy bien también. Sobre las ferias, lo obvio sería que yo dijera que claro, que me dejaran entrar, pero considero que la solución es ir y hacerlo yo, pedir una subvención y montarme mi evento. Está claro que en un salón de ocio alternativo la literatura no tiene un especial lugar y nuestro público no está ahí. Sí lo está en una feria del libro, pero no puedo hablar de su trato hacia mí porque las ferias del libro no te dan ningún trato, directamente, no puedes hablar con ellos, no vale la pena mandarles un correo ni nada si ya en sus normas está que si no eres editor o perteneces a tal gremio no puedes entrar en su feria. Y te lo especifican largo y tendido, por lo tanto, no es que no sepan que existimos, es que lo saben y por ello nos quieren vetar la entrada específicamente a nosotros. Ferias de libros autoeditados estarían muy bien, pero, como ya he dicho, es cuestión de hacerlo nosotros. Sé muy bien que nadie lo va a hacer por mí (aunque sugiero que esas pequeñas editoriales que nacen ahora, como pueden ser Ronin Literario o Café con Leche, se junten para hacer una feria así, para editoriales como ellos y para los autoeditados como nosotras).

Caryanna Reuven: Como dice Raquel, la calidad del mundo de la autoedición era una traba hasta hace nada. Pero ya está cambiando. Cada vez hacemos un trabajo más y más profesional. Me ha pasado lo mismo con Sueños Rotos, la gente se sorprende de que sea una autoedición.

¡Ah! Y a mí también me costó más escribirlo que autoeditarlo, jeje.

Nerea Luray: Lo que dice Raquel sobre la calidad es muy cierto. De verdad que no es por fardar ni nada así, pero quiero que quede constancia de este problema, me ha ocurrido que mucha gente, cuando visita el stand que comparto con mis chicas de Forbidden y ha visto la calidad de nuestro material, sobre todo los cómics, se ha sorprendido gratamente. Lo considera muy profesional, con buenos acabados, tanto edición como el contenido. Estoy muy contenta de cuando me lo señalan y me lo comentan.

Caryanna Reuven: De hecho, es algo que se mencionó también en el Festival Celsius de hace 3 años. Una de las ponentes de una charla mencionó que últimamente se están empezando a ver autoediciones que parecen profesionales.

Nerea Luray: Creo que también nos esforzamos porque la edición sea buena porque tenemos que competir con las ediciones de editorial, o pretendemos hacerlo. Soy muy consciente de lo que hace el diseño y el márquetin, y sé que, si mi edición es mala, estoy dando motivos para no comprarme. No quiero que solo me compren compañeros de gremio o gente caritativa que quiera apoyarme, quiero llegar también a gente que quiera comprar mi obra porque le guste genuinamente y la vea buena, que le atraiga, como harías con un libro normal en una librería. Quiero competir con ellos, estar en esa liga, así que sé que tengo que esforzarme porque mi edición sea igual de buena.

Sobre lo que dice Caryanna, me gustaría ver que la gente empieza a entender que profesionalidad y autoedición no son antónimos. Como si un calificativo excluyera al otro. Quiero demostrar que pueden ser las dos sin problema.

Caryanna Reuven: Te doy la razón, Nerea. El trabajo cada vez más profesional nos ayuda además a derribar prejuicios en las tiendas y otros medios que se escudan en que lo autoeditado es de mala calidad.

Nerea Luray: Me gustaría llegar un día a una librería y: “oye, soy distribuidora, ¿me venderías esto?” Y no decir que no eres editorial hasta el final, jaja.

Caryanna Reuven: Profesionales de la autoedición. ¿Os gusta cómo suena? A mí sí.

NEUH: Veo que podría resumirse entonces en valentía, buen hacer, profesionalidad en la edición… ¿y qué me decís de las ventajas de la “unificación del ocio”? Sabemos que, a pesar de que la mayoría de vuestro trabajo es literario en el caso de Caryanna y Raquel, y en Nerea es la mitad de su parcela, soléis moveros principalmente por eventos de cómic o de ocio en general. ¿Qué os aporta el moveros de esa manera? ¿Cómo os sentís en ese ámbito?

¿Escritoras en eventos de cómic? Raquel Laforet demuestra ser maestra en ese tipo de "infiltración".

¿Escritoras en eventos de cómic? Raquel Laforet demuestra ser maestra en ese tipo de “infiltración”.

Nerea Luray: Principalmente, lo que más me ha aportado, sin lugar a dudas es muchísimos contactos, y muchos de ellos los puedo considerar amigos también. He conocido a muchísima gente y eso se ha convertido en mi parte favorita de los eventos. Mucha gente me conoce de Twitter y me saluda sin yo saber quiénes son, eso también es bonito. Conozco a gente de Internet que puedo conocer en persona, y directamente conozco a gente de cero, por primera vez. Intercabiamos tarjetas, charlamos, y algunas veces acabamos hablando de proyectos. Todos esos contactos son valiosos, pues gracias a ellos he sabido de muchas cosas necesarias en esta profesión, como a qué organizaciones o personas es mejor no acercarse, saber qué eventos son los más provechosos, las pegas que tienen otros, y en muchos casos incluso he recibido plaza en eventos antes de que se anunciaran, ya fuera en eventos nuevos o en eventos que se suelen llenar por su fama de otras ediciones y me ofrecen plazas reservadas con antelación. Por eso siempre advierto a mis chicas que no nieguen favores, porque hoy por ti y mañana por mí, y no lo digo de una manera interesada tampoco. Hay gente muy, muy agradecida contigo, he recibido regalos también, y esto solo por ser simpática y buena con la gente. Muchos te recuerdan con cariño y pasas ratos geniales con ellos, eso para mí es lo más bonito y lo mejor que me han aportado los eventos.

Pero quitando la parte sentimental, ya digo que esos contactos siempre son de ayuda, me han presentado a gente que empieza proyectos y que igual está interesado en hablar conmigo. He conocido a mucha gente en charlas que te abre puertas, o intercambia información interesante y/o valiosa contigo, ya sea información sobre el oficio o simples consejos. Ir a estos eventos es muy, muy cansado, pero son los mejores días de mi trabajo. Me encanta, amo estar con la gente, al contrario de mis chicas que son dibujantes más tímidas, como suelen ser los dibujantes. A mí, sin embargo, la interacción me da la vida. Pero claro, cuanto más estoy en ellos más veo las cosas que dicen mis compañeras. En los eventos más grandes, que podrían aportarnos más ventas, las condiciones son las peores, empezando por el elevado coste. Piensa en el precio que le pones a tu producto autoeditado. Solo por el coste de acudir a un evento de estos tendrías casi que duplicártelo, y estando en un rincón apartado dentro de dicho evento, ¿quién te lo iba a comprar si ni te ven y cuando te ven es carísimo? Es muy necesario que toda la gente que somos en este gremio empecemos a forzar porque se cambien estas cosas.

Caryanna Reuven: A veces siento un poco de lástima de que no haya eventos equivalentes en literatura. Me he quedado con la impresión, no sé si errónea o no, de que en el mundo del cómic es más normal la autoedición. Pero como también me gusta el cómic no veo problema en publicitar y vender mi trabajo también en este tipo de eventos y veo con mucha felicidad que no soy la única escritora que comienza a moverse por eventos de cómic. Me siento feliz de asistir y tener ese contacto directo con el cliente y los fans o futuros fans.

Raquel Laforet: Yo eso se lo atribuyo al ambiente. He estado en eventos de libros y de cómic, y el ambiente es muy diferente. La literatura está bien considerada por la sociedad y por tanto, con leer cualquier cosa ya vale. En un evento de género (y aunque está cambiando, hasta ahora en España de fantasía y ciencia ficción había pocos), de cómic normalmente, la gente siente curiosidad por lo diferente, lo que ha hecho prosperar cierta simpatía hacia en fanzine y lo autoeditado. En lo diferente también entra que haya mucha gente que disfrute con las novelas, y ahí entramos nosotras.

Caryanna Reuven: Tal cual. Donde más Sueños Rotos y marcapáginas con microrrelatos he vendido hasta ahora ha sido en un salón del manga. Ni siquiera cómic genérico, manga.

NEUH: Es un ambiente entonces en el que os sentís cómodas… y que se asemeja además bastante al de NEUH, en que la principal vía es el cómic, pero existen otras más al lado. ¿Qué opináis sobre esa creciente tendencia a que una misma persona consuma diferentes tipos de ocio en vez de uno o dos solamente, como ocurría más antes?

Caryanna Reuven: Welcomeeeeeeee.

Nerea Luray: En realidad yo creo que la gente siempre ha consumido diferentes tipos de ocio, lo que pasa es que no tenía los medios para hacerlo, y con medios quiero decir el lugar donde encontrarlo, o era un material que no existía en la cantidad que existe ahora.

Caryanna Reuven: Eso pienso. Yo consumo literatura a raudales de scifi y fantasía, manga de género variado, cómic europeo y cómic americano. ¿Por qué restringirse a uno mismo?

Raquel Laforet: Siempre di por hecho que una persona consume diferentes productos de ocio, así que me llevé una buena sorpresa cuando vi que no era así. Evidentemente, espero que la tendencia a consumir en diferentes plataformas siga creciendo.

Nerea Luray: Ahora, como hay más cosas, también descubres más, y con ello descubres cosas que te gusten y empiezas a consumirlas también. Pero antes de ocurrir eso, es que no imagino a una persona que solo le guste un tipo de ocio, pero era eso, no había dónde encontrarlo.

Caryanna Reuven: Yo siempre digo que empiezas por un sólo tipo o dos… y gracias a eso puedes descrubrir más cosas con el tiempo. Y engancharte a ellas y abrir tus horizontes.

Nerea Luray: Imagínate que te gusta el cómic, y vas a un salón del cómic y no aportas a un fanzine porque es una fotocopia en papel azul y mira, pues eso no. Pero igual vas ahora y hay una edición profesional, y esa persona te lo comprará si tu stand no está mal ubicado y hiede a que eres un fanzine. Equidad. Si tu stand está junto con el de resto de editoriales y tu cómic es como el de la editorial, ¿por qué no te la iba a comprar alguien que consume mucho cómic y se está paseando por allí? Si al tipo le da igual quién se quede con su dinero, un tío cualquiera o una editorial, lo que quiere es consumir cómic, uno que le guste, da igual de dónde haya salido.

Noté mucho esa igualdad en el evento de Kboom! de Barcelona, y ojalá más eventos así pero en plan grandes, no los de pueblo a los que suelo ir, jaja.

Caryanna Reuven: Kboom! fue un alivio en ese sentido. Creo que crecerá mucho y se convertirá en un referente de evento de calidad. Está en expansión.

NEUH: ¿Creéis que quizá lo que falte para dar “el siguiente paso” sean más eventos como las KBoom!? ¿O creéis que es algo necesario pero no suficiente? ¿Qué más cambiaríais del panorama actual?

Caryanna Reuven: Yo creo que sí, que hacen falta más eventos como las Kboom! Serían el primer paso, claro, uno de muchos por recorrer. Lo del panorama actual ¿es una pregunta con trampa? Jajaja… Para empezar que dejaran de estigmatizar y despreciar la autoedición, que se invirtiera más en publicidad por parte de las editoriales, que no hubiera esa invisibilización de las mujeres escritoras y creadoras de cómic… Tantas y tantas cosas…

Nerea Luray: Mmmm, no sé qué decirte. Estaría bien que hubiera más como ese, pero también creo que, como escritora, necesitaría más cosas. Sé que en realidad se anuncian como autoedición, pero creo que la gente sigue viendo la autoedición como algo que solo se hace con los cómics. Necesitaría eventos más centrados en la literatura, o más equitativos, para que la gente empezara a vernos a los escritores también, que no solo salimos de las editoriales.

NEUH: Ya veo… oíd, cambiando un poco de tercio pero ahondando un poco en algo que dijisteis, veo que ya mencionasteis un par de veces el tema de la visibilidad de las escritoras, y el proyecto La Nave Invisible, el cual vemos que está teniendo una muy buena acogida… ¿Qué nos podéis contar sobre él?

Nerea Luray: Pues… Creo que no hay mucho que contar en realidad. Una amiga mía, Anna “Irilaya”, que conozco de Internet de hace mucho tiempo, tuvo la idea de un blog donde se visibilizaran autoras, no sé si la cosa surgió por el aniversario de la muerte de Pratchett o algo así y luego las nulas menciones al aniversario de muerte de Wynne Jones… Bueno, se lo comentó a mi prima que es Emma Frell “Elewen” y esta me lo remitió. Le fui con muchas ideas y a Anna le gustaron, nos juntamos varias del mundillo y empezamos a trabajar, no sé si fue marzo o abril aquello, jaja. Era un proyecto humilde, pero algunas se vinieron arriba y bueno, eso es una estructura súper organizada lo que hay ahora, jaja. Estrenamos el sábado y fue un pelotazo. No lo esperaba, de verdad que no. Ya somos mil seguidores en Twitter y no llevamos una semana. Eso me hace pensar en el gran vacío que había aquí y cómo le está gustando a la gente que lo estemos llenando.

Si estás un poco dentro del mundillo hay muchísimas, pero muchísimas mujeres que escriben, yo creo que más que hombres, que escriben y se quedan en el submundo y no son publicadas porque las editoriales no las quieren, porque las consideran un riesgo. Así que estamos teniendo mucha acogida de esas mujeres, o mujeres que aspiran a ser escritoras. En apenas una semana hemos recibido más propuestas de lecturas de las que podría haber imaginado, incluso tenemos a editoriales hablando con nosotras para que demos exclusivas de sus próximas obras. Es que yo qué sé, ha sido brutal de verdad.

Si queréis ver a autoras unidas, Nerea, Mariló Delgado y Toñi Gil son un gran ejemplo con El Farol Rojo.

Si queréis ver a autoras unidas, Nerea, Mariló Delgado y Toñi Gil son un gran ejemplo con El Farol Rojo.

Raquel Laforet: Es eso. Cuando lo de Diana Wynne Jones, que además coincide con que este año es el 30 aniversario de El castillo ambulante, ¿alguien habló de ello? De ahí surgió la idea, nos gustó a muchas y nos fuimos uniendo cada vez más, hasta el punto que a la semana se decidió que ya éramos más que suficientes. Si nos fijamos en ese dato, que ahora tengamos mil seguidores en twitter no debería ser sorprendente. En mi opinión, es un proyecto que llega en el momento preciso.

Caryanna Reuven: Lo de las editoriales es un puntazo impresionante. Me alegro muchísimo por vosotras y por el pedazo de proyecto que habéis puesto en marcha.

NEUH: Vuelve a repetirse entonces el patrón “falta de visibilidad -> alguien hace cosas al respecto y el resultado no se hace esperar”. ¿Por qué estáis sorprendidas con la acogida? ¿Qué esperabais antes de lanzarlo a la luz?

Raquel Laforet: Por mi parte no estoy sorprendida por la buena acogida, ya habían surgido algunas iniciativas similares con éxito. Lo que me sorprende es que haya sido tan buena y tan rápido. Ha sido algo espectacular.

Nerea Luray: A ver, yo estoy sorprendida, el resto de mis compañeras no. Esto es porque en el mundo editorial y de autoras, lo confieso, no estoy tan metida, pero como comenté antes, desde que entré estoy viendo muchas cosas, y de hecho me están entrando muchas ganas de volver a retomar la lectura muy en serio. Esperaba que la gente nos siguiera, o alcanzáramos ese número de seguidores a la larga, ¿pero al instante? El primer día llegamos a los 800 seguidores. No sabía que el mundo estaba tan necesitado de esto. También creo que no es solo por ser literatura, creo que muchos nos siguen solo por ser un proyecto feminista, aunque tenga la literatura por centro. Y eso está bien. Ojalá más proyectos de visibilización femenina en el futuro.

Raquel Laforet: Estos años he estado bastante atenta a las iniciativas literarias que ha habido, muchas con tintes feministas, pero creo que ninguna se había propuesto llegar tan lejos como La Nave Invisible. Supongo que de ahí que tuviera la esperanza de que saliera algo grande.

NEUH: Es decir, por lo que vamos viendo, nos encontramos con un ambiente donde hay tantas o más creadoras que creadores, donde colectivos como el mismo nuestro de NEUH tiene prácticamente el mismo número de autores que de autoras, donde las iniciativas que juntan la creatividad y el feminismo son bien recibidas y valoradas… y sin embargo, queda la sensación de que queda mucho por hacer. ¿Qué creéis que falta para alcanzar la meta en cuanto al “cómo se valora a las autoras”?

Caryanna Reuven: Voy a ser muy directa. Que la gente comience a leernos. Es todo lo que nos hace falta. Sólo hace falta eso. Que se atrevan a asomarse a lo que las autoras tienen que decir y contar. La calidad hablará por sí sola. No hay más que ver, por ejemplo, lo que está pasando con los Hugo, donde cada vez se premia a más y más mujeres por su obra literaria.

Siempre hemos estado ahí, escribiendo y ganando premios (Bujold, Connie Willis y tantas otras tienen grandes premios), pero es ahora cuando se empieza a hablar de estas y de otras escritoras. Tal vez por toda la polémica que los últimos años está rodeando a los Hugo.

Nerea Luray: Lo malo es que no depende solo de cómo nos traten las editoriales y nos hagan lucir delante del público, es una cosa de cómo nos percibe ese público también. Quiero creer que si el público consume más hombres que mujeres es porque no se las dan y son difíciles de encontrar, y los que no están metidos en el tema no les da por buscarlas, y por ello que cuando una editorial les ofrezca mujeres también, las cojan sin pensar en su sexo. Quiero creer que todo el problema viene del márquetin, porque eso sería menos difícil (que no fácil) de solucionar que la manera de pensar de un colectivo tan grande como es todo el público. Creo que las editoriales tienen que apostar por las mujeres y luego el público demostrar que de verdad las quieren y las compran porque son igual de buenas y no solo por ser mujeres. No sé dónde está clave, y aunque la tuviera, desde luego por tenerla no se va a solucionar antes el problema.

Raquel Laforet: Que se atrevan a leernos sin prejuicios, añadiría yo. Sin esperar nada concreto de un libro porque en lugar de autor, es autora.

Nerea Luray: Entiendo lo que dicen mis compañeras, pero no puedo culpar a una persona que no entiende ni sabe por lo que pasamos que no me busque en una lista de mujeres autoras. A lo mejor solo quiere ir a la tienda y comprar lo que le guste, y si no se encuentra con mujeres, igual no lo ha pensado. No los puedo culpar, no creo que el público sea el único modo de cambiar el panorama.

Caryanna Reuven: Estoy de acuerdo en lo de la publicidad, es fundamental, pero el lector también es responsable. Puede que yo sea una rara avis, pero en mi caso llegó un momento en que busqué expresamente autoras con todas mis ganas, igual que autores no angloparlantes. Y las encontré, porque estaban ahí. Por eso pienso que el lector también debe implicarse.

Nerea Luray: El problema es que la mayoría del público, como digo, no conoce nuestro problema, por eso no lo puedo culpar de que no nos busque. Antes de eso quizá deba concienciarse del feminismo en sí, y eso ya pues es un mundo aparte y mejor lo hablamos otro día, jajaja.

Caryanna Reuven: Lo que realmente pensé, más o menos, fue “tiene que haber algo más que un campo de nabos anglosajón ahí fuera”, jajaja.

Raquel Laforet: El consumidor es responsable de lo que lee desde el punto en que tiene en su mano el libro de una autora a sabiendas y lo suelta por miedo a que no le guste por ser mujer. En lo demás, te doy toda la razón, Nerea.

Nerea Luray: Bueno, no he vivido el caso de que haya gente que cuando sabe que el libro de es una mujer, lo suelta, y espero que no sea común… No digo que no exista, solo que espero que no sean la mayoría, porque si no, vamos listas nosotras, jajaja.


Y hasta aquí llega esta primera parte. El miércoles publicaremos la segunda, en que hablarán de sus trabajos y proyectos individuales, de qué le dirían a alguien que está empezando, y nos comentarán en qué eventos estarán próximamente… ¡Si esta parte te gustó, ésa no te la puedes perder!

¡Un abrazo y nos vemos en unos días!