Pequeña historia de los zines y la prensa independiente


Adaptación de Carlos Rioja del texto From Fandom to Feminism: An Analysis of the Zine Pressde Heath Row.

Los zines son publicaciones hechas por el placer de hacerlas, no para sacar dinero ni vivir de ellos. La mayoría son fotocopiados. (…) En un zine quizá encuentres erratas, palabras mal escritas, gramática inadecuada, e ideas brillantes, o radicales, o sólo honestas que sencillamente no son aceptables en Time, Newsweek o People Magazine. Fuente

Desde el advenimiento de la sociedad de clases, a finales del siglo XVIII, la prensa periódica ostenta una posición prominente en la sociedad. Las revistas han evolucionado sustancialmente a través del tiempo, especializándose su contenido y atrayendo a grupos de personas más concretos. Incluso, hay miles de revistas desconocidas por su carácter subterráneo, underground. Esta prensa invisible no se compone sólo de publicaciones profesionales especializadas, sino que ha alumbrado una revolución revistera independiente, siendo los zines sus actores principales.

Fanzines © 2005 Carlos Rioja

Fanzines © 2005 Carlos Rioja

Básicamente, la palabra “zine” deriva de “fanzine”, una contracción de “fan magazine” (revista de fans). De acuerdo con la literatura existente, los primeros zines aparecieron en el seno de la comunidad de fans de la ciencia ficción. La primera publicación considerada como zine es The Comet, que empezó su publicación en 1930 y estaba compuesto en su mayor parte por artículos de ciencia. Pronto siguieron otros zines de ciencia ficción, incluyendo Time Traveler y Science Fiction, editado por Jerome Siegel y Joe Shuster, más tarde famosos por crear a Superman.

El contenido de estos primeros zines incluía cartas de lectores, artículos de ciencia y ficción escritos por aficionados así como profesionales en el campo, reseñas de nuevos libros y lanzamientos de películas, editoriales y otros añadidos. Muchos de estos primeros zines fueron desarrollados a partir de los APAzines. Éstos son producidos por un editor central que pide páginas a los fans, las compila con una portada y después distribuye el producto a los contribuidores, miembros de la Asociación de Prensa Amateur (APA) que producía el zine.

A medida que la comunidad de fans de la ciencia ficción fue desarrollándose y su audiencia se diversificaba, aparecieron zines de cómics. Muchos combinaron elementos de los APAzines con contenido más orientado a la comunidad de fans. Uno de los más populares zines de cómics fue Batmania, editado y publicado por Biljo White durante los sesenta, que proveyó un foro para los “batmaníacos” alrededor del mundo. Los primeros zines de cómics inspiraron a la gente a producir sus propios libros de cómics. Muchos contribuyentes y lectores de zines de cómics, como Roy Thomas de Alter Ego, entraron después en el campo profesionalmente como artistas, escritores e incluso editores.

Los zines han avanzado en ganar legitimidad e importancia cultural a medida que han pasado a tratar temas más relevantes que la cultura popular pura y dura. Aunque aún documentaban un nicho de la cultura popular, los zines punk de finales de los setenta, como el difunto Sniffin’ Glue, fueron un paso crucial en esta dirección y continúan siendo una importante inspiración para muchos zines: demostraron que no sólo la ropa y la música pueden ser producidas de forma barata y rápida a partir de recursos y experiencia limitados.

Como movimiento, el punk adoptó los mismos ideales revolucionarios que sostuvieron los movimientos de vanguardia históricos: modas inusuales, la visión de la vida cotidiana como abstracción del arte, la yuxtaposición de elementos y comportamientos sin relación, implicación de la audiencia en las actuaciones, una carencia general de preparación artística y el rechazo de las formas aceptadas de expresión.

Editado por un individuo o un grupo, el zine punk contiene reseñas, editoriales y entrevistas con figuras prominentes en el tema tratado, produciéndose a pequeña escala y tan barato como sea posible. Se grapan y se distribuyen en tiendas, por correo o se intercambian. Con el advenimiento de la autoedición y de la tecnología de fotocopiado, gran parte del sabor original de los zines punk se ha perdido: los errores tipográficos, gramaticales, faltas de ortografía, paginación aleatoria… los zines de ciencia ficción originarios solían ser impresos con máquinas litográficas, pero la mayoría de zines actuales se producen en ordenadores, máquinas de escribir o a mano (siendo luego fotocopiados). En cualquier caso, se mantiene ese espíritu del “hazlo tú mismo” que inspira al punk, así como la profunda necesidad humana de autoexpresión.

Esto nos lleva a la prensa independiente moderna. La mayoría de los zines modernos están muy influenciados por las cualidades subversivas del punk, pero a pesar de ello han recibido cobertura de la prensa profesional, en ocasiones no todo lo precisa que debería ser. En una columna del Newsweek, los zines eran descritos como muy efímeros y centrados sólo en oscuros aspectos de la cultura popular. Seis zines sobre televisión y música de los sesenta, setenta y noventa fueron reseñados así:

Johnny puede leer – y publicar. Una creciente cultura impresora juvenil está produciendo “zines”: audaces, divertidas, baratas (muchas son fotocopiadas) revistas para fans de las tendencias underground, vendidas en tiendas de música y libros alternativos.

Newsweek, 18 de enero de 1993

No se puede negar que los zines son decididamente efímeros, pero muchos han perseverado y tienen cada vez más lectores, recibiendo la atención de vendedores como Barnes & Noble y diversos distribuidores. Algunos ven esta exposición como saludable y buena, pero otros temen que el progresivo aumento de lectores de zines resulten en su absorción por la prensa tradicional.

Por supuesto, muchos zines están dedicados solamente a la cultura pop y cubren temas como dispensadores de Pez y bolos, pero muchos otros son bastante más serios, como por ejemplo los zines feministas. El movimiento “riot grrl” es un grupo de apoyo para jóvenes mujeres activistas que forman una red de bandas punk, grupos de debate, amistades por correo y más de cincuenta zines. Muchos de estos zines tratan de expandir los límites de la conversación feminista a través de la discusión de las conquistas sexuales de las editoras, los pros y los contras de la menstruación, la higiene femenina… como los zines punk, los zines riot grrl exhiben la estética de bordes rudos, textos escritos a mano, garabatos en los márgenes e imágenes fotocopiadas de tercera generación. “Cuanto más urgente es el mensaje, más caótico es el diseño.” Muchas editoras de zines feministas admiten que comenzaron sus respectivas publicaciones para ofrecer una alternativa a las revistas comerciales.

100 things I like from Photocopying makes my legs wobbly #4 © 2004 Kate Henwood

“100 things I like”, página de Photocopying makes my legs wobbly #4 © 2004 Kate Henwood

Otros zines cubren temas que difuminan la línea entre la cultura pop y los asuntos políticos. Un par de zines aparecieron alrededor del movimiento cyberpunk, una ruda mezcla de mentalidad punk, experimentación con drogas psicoactivas y ciencia ficción plasmada en las novelas de William Gibson. Mondo 2000, una revista en hermoso papel brillante, ha dado el salto cuántico desde la comunidad de zineros para convertirse en una revista con todas las de la ley, a pesar de la naturaleza marginal de su contenido. bOING bOING, otro zine cyberpunk, cuenta con más material underground y, comprensiblemente, tiene una circulación menor.

Temas políticos, personales, cultura popular marginal… si alguien están interesado en algo, hay muchas posibilidades de que haya algún zine sobre el tema. Pero si no sabes nada de los zines, no puedes acceder a ellos. Hay suficientes metazines que contienen secciones de reseñas, de forma que una red seguirá existiendo, incluso si las principales guías dejan de publicarse. Pero sin Factsheet Five y otros zines de reseñas, muchos de gran calidad, las revistas independientes pasarían enormemente desapercibidas, y el intercambio de información y opinión disminuiría sensiblemente.

Los zines, actuando como foros de discusión y análisis, proveen de una alternativa a los periódicos comerciales, al tiempo que prestan un valioso servicio a las subculturas y a diversos movimientos. Tanto si cubren un aspecto de la cultura popular como una ideología política, los zines son el resultado directo del deseo de escribir y publicar. A través de la historia, los zines han llenado un importante hueco en el mundo editorial. Mientras haya lectores y escritores, la gente publicará. Mientras los manuscritos sean rechazados por las editoriales, la gente publicará sus trabajos por sí misma; y esas publicaciones vitales, espontáneas y personales se llamarán zines.

Artículo original con bibliografía.

Escrito por Gurrupurru.

Carlos Rioja (Charlie Gurrupurru en internet) escribe y dibuja historias sobre cosas bonitas, absurdas y cotidianas. Cree que todo es una historia, sólo cambian los medios. Autor de los webcómics…

Leer más de Gurrupurru

1 Comments

  1. Toru
    Toru

    Lo que más me mola es la reflexión final, lo de que mientras haya lectores y escritores, la gente publicará. Hay quien cree o pretende hacer creer que si el sistema editorial o el mercado cultural mueren, la cultura morirá, pero eso es falso, porque la gente siente la necesidad de crear y comunicarse por sí misma, no porque vaya a recibir dinero a cambio. Otra cuestión es que el artista necesita unos medios para poder mantenerse y, por eso, en el mundo en que vivimos, necesita que le paguen adecuadamente para poder dedicarse a crear, pero en un mundo sin economía de mercado en el que los artistas tuvieran el sustento asegurado, la cultura, el arte y la expresión florecerían igual o más.

Comments are closed.