A través de la autopublicación: un año en el mercado


Ha pasado ya un año y dos meses desde que mi primera novela, A través de la arena, vio por fin la luz. Tuve que recorrer un camino muy largo y muy duro hasta que llegó el momento de tener el libro en mis manos y comenzar a venderlo, pero es un camino que mereció la pena. No obstante, si creéis que ahí acabó todo, ¡estáis muy equivocados! Hace también un año publiqué una guía de autoedición paso a paso con el NEUH, en la que resumía los pasos que había tenido que dar desde el momento en el que puse punto final a la novela hasta que me llegó de la imprenta, pero añadí un último paso que viene después: el de la promoción y la venta. Y es que la autopublicación no acaba cuando tu libro sale al mercado; la autopublicación no acaba nunca.

Hoy, coincidiendo con la #SemanaAutopublicados, quiero hablaros de lo que ha sido el proceso un año después, cuando ya no tenía que preocuparme de encuadernaciones ni correcciones ni maquetaciones… pero tenía que preocuparme de todo lo demás.

Venta, promoción y publicidad: el cuento de nunca acabar

Tienes tu libro en casa y nada puede hacerte más ilusión. Recuerdo que casi me eché a llorar cuando abrí la primera caja de A través de la arena, y si no lo hice fue porque me estaban grabando para subir el unboxing a Twitter. Pero me faltó un pelo, os lo digo ya. Ese momento marcaba el punto y final de una de las fases de ser autopublicada, y daba comienzo la segunda fase, la que no acabaría nunca: la fase de la promoción y la venta.

Creo, sinceramente, que esta es todavía más dura que todo el proceso anterior. Aunque pasé muchas noches despierta mientras corregía la novela, aunque fueron muchos años en los que no avanzaba nada por el miedo, la publicidad es todavía peor. No siempre sabes lo que estás haciendo, y muchas veces te da la sensación de que lo que haces no sirve para nada o no es suficiente. Piensas que estás perdiendo el tiempo, que nadie va a leer tu novela o, peor, que no vas a conseguir llegar a tu público objetivo. Si no has hecho ningún curso de publicidad o de redes sociales te sientes perdido, y a veces es muy difícil sentir que haces lo correcto.

Así es muchas veces el proceso de publicidad de una obra.

Pero luego un día un grupo de gente se junta para hacer una lectura conjunta de tu obra y sientes que todo ha merecido la pena. ¡Algo habrás hecho bien, si has llegado a tanta gente!

¿Cómo promocionar tu obra?

Yo no soy ninguna experta en este campo. He leído artículos al respecto e intento utilizar el sentido común, pero sigo sin ser especialmente buena en la promoción. Aun así, voy a hablaros un poco de cómo ha sido el proceso de promoción que he seguido yo.

  • Presencia en las redes sociales: Esto es lo primero y lo más importante. Ahora todo se mueve por las redes sociales, y para los autopublicados es la mejor manera de llegar a nuestro público. Estamos solos, sin editoriales que nos promocionen, ¡así que tenemos que conectar con los lectores como sea! Es una buena idea conseguir presencia en las redes antes de publicar el libro, para que nos vayan conociendo y se interesen una vez lances tu libro al mercado. Yo ya llevaba un año labrándome un nombre, sobre todo en Twitter, y compartir mi proceso de autopublicación con los posibles lectores hizo que muchos se interesaran por el libro.
  • Maneja dichas redes: Es importante aprender a diferenciar cada red social, y ver cuál es la que mejor te funciona. No es lo mismo utilizar Twitter que Facebook, y no llegas al mismo público con ellas que con Instagram o YouTube. Dedícales tiempo y descubre cuál se adapta mejor a tus objetivos y a tu manera de ser. A lo largo de este año yo he descubierto que donde más cómoda me siento es en Twitter, y aunque hacerme youtuber me haría llegar más fácilmente a los lectores más jóvenes, de momento no me he sentido cómoda para dar el paso. Creo que ha sido mejor así.
  • Cuidado con el spam: Ahora que tienes tus redes sociales al día, debes generar contenido, pero cuidado con pasarte de la raya. Tu contenido debe ser a la vez literario, pues la gente te sigue por ser escritor, pero también personal: nadie quiere seguir una cuenta automatizada de publicidad. Si todo lo que haces es publicar cosas sobre tu libro, sobre la venta de tu libro y sobre lo maravilloso que es tu libro, los lectores van a acabar marchándose.
  • Interactúa con la gente: Contesta sus publicaciones, comenta y, en general, sé tú mismo (o una versión de ti mismo más profesional, que tampoco es bueno mezclar demasiado lo personal con lo profesional, y al fin y al cabo esto no es un hobby).
  • Sorteos y concursos: Una de las mejores formas de llegar a nuevos lectores es mediante sorteos, ofertas y concursos. Los sorteos funcionan muy bien y te dan a conocer a gente nueva, y he descubierto que las ofertas en digital aumentan muchísimo las ventas. Puede que ganes menos dinero, pero estarás llegando a más gente.
  • Presencia en eventos: Por último, creo que la clave de las ventas en formato físico son los eventos. He descubierto que cuando acudo a un evento con el NEUH vendo muchísimo más que cuando hago promoción por las redes sociales, así que desplazarse a los distintos eventos (siempre en la medida de lo posible) es muy recomendable.

Lleva tu libro a eventos, ¡incluso si tú no puedes acudir a ellos!

Estos pasos son cíclicos, ¡no acaban nunca! La presencia en las redes sociales no se puede descuidar, y hay que mimar a los lectores con contenido nuevo (que podéis generar en un blog propio, en páginas ajenas o en la misma red social) y de vez en cuando darles algo nuevo. Publicar relatos gratuitos en un blog ayuda mucho a ganar lectores, que pueden descubrirte sin tener que pagar nada.

A lo largo de este año yo he hecho todo eso y más: me he abierto un Patreon, he participado en tantas iniciativas como he podido, y me he movido en la medida de lo posible para vender mi obra en eventos. ¡Incluso acudí a la Feria del Libro de Madrid para dar charlas en la Book World Con y la Lit Con! Todo lo que podáis hacer ayudará a que os conozca más gente, y por tanto os lea más gente. Colaborad con blogs grandes y pequeños por igual, conceded entrevistas si os las proponen, apuntaos a todo lo que podáis… y tened paciencia, porque esta es una carrera de fondo.

Si veis que no podéis hacer todo a la vez, id poco a poco: lo importante es estar siempre en movimiento, ¡pero no sirve de nada intentar abarcar demasiado si vais a acabar quemados! La clave está en saber que una vez el libro está publicado, eres tú quien tiene que venderlo. A veces esto requerirá una pequeña inversión económica, a veces un desembolso mayor, y nadie mejor que tú conoce tu situación económica, así que te tocará juzgar cuándo merece la pena el esfuerzo. Pero mientras no os quedéis nunca quietos, esperando que el libro se venda solo, todo irá bien.

Yo aún sigo peleando por llegar a más gente con A través de la arena, y no dejaré de pelear nunca. Como los protagonistas de mi novela, cruzar las arenas del mundo editorial es lento y tortuoso, ¿pero quién sabe lo que encontraremos al otro lado de este desierto?