Crónica del Salón del Cómic de Getxo 2015


Un año más se ha llevado a cabo la XIV edición del Salón del Cómic de Getxo, al que he tenido la fortuna de asistir gracias a mis amigos de Neonauta ediciones. Repitieron localización y disposición de los stands, lo cual es un punto a favor ya que el Salón del Manga ha sufrido cambios bastante grandes en ese aspecto.

Cartel de este año.

Cartel de este año.

Por desgracia no pude asistir el viernes por la tarde, pero estuve dando el callo el sábado y domingo. Aunque mis ventas el sábado a la mañana fueran nulas, la gente vino y el recinto se llenó poco a poco. Llovía a mares y los ánimos de los asistentes estaban más bien bajos, supongo que sería cosa del frío. Yo esperaba que la gente se animara por la tarde y así pudiera vender unas cuantas láminas.

Maldita la hora en la que dije «el sábado a la tarde es el momento culmen de las ventas», porque sólo vendí dos tristes láminas. Eso sí, no fue sólo cosa mía. Hablé con gente de otros stands y tiendas y todos coincidían: «este año la gente está rara, hay poca y muchos han venido sólo a mirar».

Volví el sábado desanimado y desolado. Con lo vendido no recuperaba lo gastado en comida ni transporte. Yo esperaba que el domingo vendiera al menos otro par de láminas, para poder volver a casa con un agujero en el bolsillo menos grande.

Me di con un canto en los dientes cuando el domingo el stand se llenó de gente que venía, saludaba, se quedaba charlando y compraba. Estaba alucinando, toda la actividad que se esperaba para el sábado a la tarde se manifestó el domingo. Menuda alegría que me llevé cuando vendí todos los ejemplares del póster de Mononoke.

¡El domingo se agotaron!

¡El domingo se agotaron!

En general me llevo una sensación muy agradable del salón. Aunque las ventas no han ido bien (sólo saqué beneficios el domingo) me lo he pasado en grande con los compañeros de Neonauta Ediciones.

Y ahora una reseña del Salón en sí.

Creo que hace falta un repaso al sistema de firmas. Se han solucionado las colas eternas que atrapaban al autor hasta que terminara (o se despachaba a los desafortunados que aún esperaban), pero me parece que han establecido un sistema muy cerrado: se reparten números y si uno se queda sin él, se queda sin firma.

También me parece que deberían darle más bombo a las presentaciones y entrevistas. Siguen metiéndolas en una habitación apartada, sin ventanas ni nada. Varias personas han visto la habitación todo cerrada y me han preguntado qué leches es eso. Aunque los actos se anuncian por megafonía, el sonido es horrible y con el barullo apenas se entera uno de que hay tal charla o tal mesa redonda. Esta edición he estado en un stand, pero cuando acudo como visitante los eventos y las charlas son mi mayor aliciente para ir a un Salón.

Se ha mantenido la zona fanzinera, la de taller y la de exposición, lo cual agradezco enormemente a la organización. De otro modo, pasear por el Salón sería como deambular entre pasillos de tiendas de cómic. Que no esté mal, pero se agradece que no se utilice el 100% del espacio disponible para stand comerciales.

Y eso es todo. Espero con muchas ganas el Salón del año que viene, que repitan todas las cosas que caracterizan al Salón y que sigan mejorando. Esté o no esté en un stand pienso asistir, sin duda… ¿y tú?

Ikan

Escrito por Ikan.

Iñaki Sendino García, nacido en 1992 en Durango, Bizkaia. Desde siempre le ha gustado dibujar, aun habiendo estudiado toda su vida para ingeniero los márgenes de los cuadernos no mienten.…

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