Astaroth, Bernadette y el porno


Si preguntamos a cualquiera por sus cómics preferidos, generalmente escucharemos el título de alguna tira de humor, o bien algo épico… pero raramente alguien se atreverá a citar obras eróticas o directamente pornográficas. Y no es que el género escapista por excelencia carezca de calidad: desde el clásico Milo Manara hasta el desenfadado Brandon Graham, hay tebeos sexuales de una factura notable que no sólo ofrecen una rápida satisfacción onanista, sino una vía de exploración parecida a la de la ciencia ficción y la fantasía.

Entiendo que, al igual que la ciencia ficción y la fantasía mediocres son denigrados o directamente ignorados, el mal porno sea desechado. Pero ¿por qué el porno de calidad, en lugar de ser objeto de elogio, se convierte en algo aún más minoritario?

Quizá es porque se acerca un poco más a la verdad que los demás géneros. Porque no trata de ideas, sino de algo más tangible, el cuerpo. Ese cuerpo cuyo control la sociedad trata de arrebatarnos con sus dogmas. Así, el porno no es desechado por tener mayor o menor calidad, sino por su mensaje mismo: piérdele el miedo a lo desconocido y sé dueño de ti. Y eso es la libertad.

Viñeta de Astaroth y Bernadette © 2011 CoaX y Ensis

Astaroth y Bernadette © 2011 Coax y Ensis

La obra que nos ocupa, «Astaroth y Bernardette», es un ejemplo de porno de calidad. Quizá no apto para todos, porque dentro del porno hay muchas categorías, quizá tantas como personas, y aquí hablamos de SM. Pero no de un SM de esos que, de tan plastificados, parecen cosa de robots, sino de algo más sano, a la luz del día y con el viento del campo agitando el flequillo de nuestra protagonista.

Ella es una alegre moza que tan sólo desea apagar el fuego de su carne de la forma más rápida y cómoda posible. Los problemas surgen cuando la sociedad, representada por la banda de hermanos, decide aprovecharse de sus deseos, y la autoridad, en la figura del padre, la castiga por ser víctima y no convertirse en presa de sí misma (que en eso consiste el puritanismo). Pero la cosa no termina ahí: por mediación de Astaroth, el dolor del castigo se convierte en placer, liándolo todo aún más. Esa es la consecuencia del puritanismo, liarlo todo con omisiones y sombras.

Entre tanto, es fácil identificarse con Bernadette, perdida entre el placer y el abuso, una pareja mucho más común de lo que parece en nuestra sociedad actual, aunque esta historia se sitúe en el Renacimiento. No hemos cambiado mucho.

Entendámonos. Leo Astaroth y Bernadette como todos, para disfrutar con su arte, para ver qué nuevas barrabasadas le suceden a la chica… pero, al analizar la obra en su conjunto para hacer esta reseña, no puedo dejar de percibir el subtexto sociológico que subyace bajo la trama. No lo veo sólo como porno, sino también como una forma de denuncia social. Algo enrevesada, pero está ahí. Y si algo es más peligroso que el porno es hacer uso de la libertad que propone en todos los niveles.

Lo mejor

  • El dibujo es completamente profesional. Pero no profesional en el sentido de competente y cumplidor, no: lo que tenemos aquí es un trabajo hecho a conciencia y con mucho amor. La profusión de curvas da fe de ello :) Las páginas están bien compuestas, la ambientación muy lograda y las figuras humanas da gusto verlas. Confirma aquello de que para hacer porno hay que dibujar muy bien.
  • La obra va camino de convertirse en un catálogo completo de usos sexuales, lo que es, antropológica y psicológicamente, interesante.
  • Sin ser una obra dramática, uno puede sentir la angustia y la lucha interna de Bernadette… Claro que llega un punto en el que uno no sabe si sufre porque le gusta o le gusta porque sufre. Pero esa es la esencia del SM, ¿verdad? En cualquier caso, la caracterización está bien lograda.
  • Sin ser una obra satírica, tiene sus puntos de humor, generalmente canalizados a través de Astaroth. Esto le da a la historia un punto de ligereza muy necesario.

Lo peor

  • Lo peor de esta obra no es la obra en sí, que es irreprochable, sino que a uno no le atraiga el tema, porque entonces no la disfrutará. Pero claro, en ese caso el problema es del lector, no de los autores.
  • Es una obra pornográfica, pero no me ha incitado a tocarme sino… ¡a pensar!

En el webcómic se puede leer el capítulo en curso, pero los anteriores hay que adquirirlos. Hay varias vías. El primer tomo fue publicado en papel por Aleta Ediciones. En formato electrónico existen ediciones en francés e inglés.

Por último, no puedo dejar de recomendar el visionado de esta charla en la que los autores hablan de su obra y de muchas otras cosas interesantes del arte y la vida.

Escrito por Gurrupurru.

Carlos Rioja (Charlie Gurrupurru en internet) escribe y dibuja historias sobre cosas bonitas, absurdas y cotidianas. Cree que todo es una historia, sólo cambian los medios. Autor de los webcómics…

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2 Comments

  1. Rafagast
    Rafagast

    Siempre he querido hacer una reseña de esta obra y por no hacerlo me la has pisado xD

    Solo tengo una cosa que decir: “Es una obra pornográfica, pero no me ha incitado a tocarme sino… ¡a pensar!” ¿Y acaso pensar no es tocarse para la mente? xD

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