Consejos psicológicos para sobrellevar la cuarentena


Dada la situación que nos está tocando vivir, hemos considerado adecuado compartir un texto que publicó el otro día nuestro compañero Lewis, psicólogo aparte de guionista, aderezado con unas graciosas ilustraciones de Dani Ruiz. Esperamos que os resulte de ayuda.


“En el contexto de cuarentena actual, llevo dándole vueltas unos días a comentar algo como psicólogo: me está preocupando lo veloz que está siendo el proceso de abrasamiento psicológico que está teniendo la sociedad, cuando llevamos apenas una semana de encierro.

Esta situación va a durar. Se va a contar en meses, no en semanas. Y estoy viendo ya a conocidos, pacientes y demás gente de mi círculo u otros cayendo en comportamientos tremendamente negativos de forma recurrente.

¿Estoy quitándole con esto hierro a la situación? Ni de coña. Precisamente la situación ya es de por sí MUY jodida, sanitaria, personal y económicamente… como para que además le demos involuntariamente más pólvora. Tenéis todo el derecho a estar enfadados, tristes o desquiciados… pero también el deber de no abandonaros. Para con vosotros y para con los que os rodean.

Por ahí están rulando muchas guías de consejos sobre acciones positivas a realizar para sentirse mejor… pero yo quiero incidir más en los comportamientos que hay que evitar como sea, y que si se ve que se está cayendo en ellos, reaccionar antes de que sea tarde. No es sólo lo que hacemos, es lo que dejamos de hacer:

  • Evitad el ocio pasivo en altas cantidades. Estar todo el día en Netflix por ejemplo es cómodo, sí… pero de esa comodidad salta a la apatía, y de la apatía a un comienzo depresivo/ansioso. Si queréis ver series, genial, pero intercaladlo con otras cosas más activas. No veáis más de dos-tres capítulos seguidos de nada. Poneos también tareas activas como objetivos para hacer cada día, que haya algo parecido a una rutina y lógica del día, no un “todo da igual y sólo recibo estímulo desde la tele”. No tienen por qué ser las que más tiempo ocupen en vuestro día, pero sí que al acostaros sintáis que vuestro día tuvo algún sentido gracias a ellas.

  • Cuidad vuestros horarios de sueño. Ahora es muy acomodaticio entrar en el quedarse en cama hasta las mil, sí. Pero si tu horario de sueño y actividad era otro, transnochando a lo bestia cada día o durmiendo mil horas lo único que vas a hacer es desconcertar a tu cerebro, que no sepa bien a qué atenerse de ritmos vitales… y de nuevo, generaréis un estado corporal bajo que llevará a apatía, y de ahí a lo depresivo/ansioso. Podéis daros ciertas concesiones, claro… pero no hagáis cafradas. 7-8 horas siempre y de forma estable en el horario que hayáis visto en vuestra vida que mejor os funciona.

  • No descuidéis comida ni hacer un poco de ejercicio, aunque sean cuatro chorradas aeróbicas. El riesgo de sedentarismo y abandono es ahora muy alto, y en cuanto comas mal dos o tres días mal te vas a sentir pesado y asqueado, y en cuanto tu cuerpo sienta que no se mueve una mierda va a tirar a lo cómodo, lo apático… y, ¿cómo era? Sí, lo depresivo y ansioso. Si no os gusta el deporte tampoco os flipéis, pero diez-quince minutos de moverse un poco con algún vídeo de youtube podemos hacerlo cualquiera, joder. Es una barrera ante el decaimiento demasiado barata como para no ponerla porque “no me apetece”.

  • Por lo que más queráis, duchaos. Duchaos, aseaos, cuidad vuestra higiene y aspecto. No hace falta que vayáis hechos un pincel por casa, pero si vas en un estado que dices “joder, me doy algo de asquete” las dos primeras veces a tu mente le hará gracia, pero te digo yo dónde va a estar a la décima. La comodidad es cojonuda hasta que empieza a afectar a nuestro autoconcepto. Estad cómodos, pero también gustándoos y sintiéndoos limpios.
  • Por último, una que nunca gusta escuchar, y menos en una sociedad tan como la nuestra… Por lo que más queráis, restringid el consumo de alcohol y sustancias como sea. Bajo las circunstancias en que estamos el riesgo de alcoholización/drogadicción es mayor si me apuráis que el de que os pase algo por el virus de marras. Esas cervecitas, porritos o lo que sea cuando están rodeados de estímulos positivos y de buen rollo, potencian. Cuando no hay apenas estímulos de verdad positivos -y eso ahora mismo es así salvo excepciones concretas- el riesgo de que vuestra mente diga “joder, es que sólo me siento mejor cuando me lo tomo”, el usarlo para atenuar la negatividad, etc. es elevadísimo. Y sobra que os diga los efectos que tiene un consumo regular de sustancias en soledad o en un ambiente familiar cerrado, sin posibilidad de airearse… No os voy a decir que no compréis ni una puñetera birra -bueno, qué leche, sí os lo diría, pero no me haríais ni caso, jajaja-, pero sí que tengáis el doble de cuidado en eso que el resto del tiempo. Y si ya os está pidiendo cada día el “joder, quiero la birrita/lo que sea”, por favor, ponedle remedio YA.

 

Perdonad la chapa y por hoy acabo, pero igualmente que los puñeteros cracks que tenemos en los hospitales o en el resto de curros necesarios para la sociedad están dando sus consejos y ayudando… yo me veo obligado a advertir de que profesionalmente estoy viendo unos signos que no me gustan una mierda. La bofetada que nos dio a todos esto es normal que nos haya dejado noqueados los primeros días… pero ahora hay que reaccionar, que luego cuesta el doble.

Cagaos en todo, enfadaos, llorad, frustraos y gritad si hace falta. Pero, por favor, una vez pasado el desahogo, a tirar con ello. No jodamos.”

Lewis

Escrito por Lewis.

Tras llevar toda la vida escribiendo relatos y demás trabajos cortos, desde hace unos ocho o nueve años me “especialicé” en escribir guiones de cómic y novelas. Desde entonces llevo…

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