ISBN, Depósito Legal y maquetación de una novela. ¿De verdad necesito estas cosas?


Todos los que estamos inmersos en este mundillo de la autoedición hemos pasado, o vamos a pasar tarde o temprano, por ese punto crítico de: muy bien, tengo mi cosa escrita y corregida. ¿Qué hago ahora con esto? La cuestión es que quiero autoeditarme por diversas razones, pero no tengo idea de cómo va el tema ni de los pasos que tengo que seguir. Pues muy bien, este pequeño artículo tiene como función orientaros un poco sobre qué hacer para llevar vuestra obra desde vuestro ordenador, hasta la edición en papel.

Hará varios meses, cuando acabé de escribir y de corregir “Sueños Rotos”, y estaba ya mirando qué hacer para autoeditarlo, me surgieron varias dudas al mirar la página de la imprenta donde consultaba precios. La principal de ellas era si realmente merecía la pena pagar la “tasa” de la web para que me tramitaran ellos el depósito legal y el ISBN. La cuestión es que esa “tasa” encarecía bastante el precio de la autoedición y me planteé si de verdad lo necesitaba. No ya si merecía pagar a la imprenta para que hicieran ese trabajo por mí, sino si hacía falta ISBN y depósito legal de cara a vender mi trabajo una vez autoeditado. Así pues, la primera pregunta que me vino a la mente fue: ¿de verdad necesito eso? Así que me puse a mirar por la red, y la respuesta que encontré fue que sí, siempre y cuando quisiera llegar a librerías con mi obra. Si quería sacarlo a la venta.

De modo que sí, necesitaba ambas cosas de cara a autoeditar mi obra. Pero, ¿qué son estos números y para qué sirven? ¿En qué orden tengo que sacarlos? ¿Debo tenerlos antes de editar? ¿Merece la pena pagar a la imprenta para que lo haga por mí?

El ISBN

Muy bien, vamos a empezar por el principio: el ISBN es básicamente un número que va vinculado a toda obra y que os permite ponerla a la venta en el mercado. El depósito legal es lo que permite la indexación final de vuestra obra en la base de datos nacional y es obligatorio. Más aún, para obtener el número de depósito legal necesitaréis el ISBN, y además, ambos números deberán ir impresos en la obra final. Parece que, desde 2008, no es necesario el ISBN para obtener el depósito legal, pero podría depender de la comunidad autónoma. A mí, por ejemplo, me lo pidieron. Más adelante hablaré del depósito legal.

En cualquier caso, necesitaréis tener ambos números antes de poneros a maquetar… o más bien, antes de ACABAR de maquetar. Y hay otra cosa más a tener en cuenta: los plazos. Una vez tengáis el depósito legal, tendréis dos meses para autoeditar la obra y llevar unos cuantos ejemplares al depósito. Tal y como podéis ver, no os va a sobrar el tiempo.

En cuanto al precio de estos trámites, el ISBN es de pago y el depósito legal es gratuito, por si os lo estabais preguntando. Y en cualquier caso, NO, no merece la pena pagar a la imprenta para obtener todo esto, cuando en un par de días podéis hacerlo vosotros mismos y bastante más barato. Sólo necesitaréis algo de tiempo.

Antes de nada, os aconsejo tener pensado al menos el formato de vuestra novela. Esto es, el tamaño. Más adelante veréis por qué. También estaría bien que tuvierais una orientación del número de páginas que os ocupará la novela una vez maquetada. Pero esto lo retomaré más adelante.

Lo primero de todo, es solicitar el ISBN. Este trámite es sencillo y se puede hacer online con sólo tener escaneado vuestro DNI. Podéis encontrar toda la información sobre el tema en la web de la Agencia del ISBN.

Aquí os dicen todo lo que necesitáis saber y los precios, método de pago etc… Si no vais con prisa, aconsejo el pago normal y no el urgente. Contad con una semana de margen, pero os comento a mí no me llevó ni 4 días. En la parte de debajo de la página que os he enlazado, tenéis el acceso al formulario de solicitud. La primera duda que os surgirá es, ¿qué es eso del DILVE y por qué encarece en 35€ mi factura? Es el requisito imprescindible para poder ponerlo a la venta. Así que sí, aconsejo pagarlo, sobre todo si aspiráis a colocar vuestra obra en librerías. En cualquier caso, esos 80€ en total que os va a costar el ISBN, ya son bastantes menos que lo que os va a cobrar la imprenta. Y todo con un par de clicks desde vuestro ordenador. Una vez lo tengáis solicitado y pagado, os llegará un email con un enlace a la web del DILVE.

Aquí es donde encontraréis el ISBN (lo tendréis desde el inicio aún antes de rellenar todos los datos) y donde tendréis que acabar de introducir todos los datos sobre vuestra obra, incluyendo número de páginas, formato de la obra etc… Por eso os decía antes que al menos tuvierais pensado el formato antes de solicitar el ISBN.

Extra: Guía de uso de la plataforma ISBN para autores/editores y Sistema de clasificación de materias en PDF.

Número de páginas del libro para DILVE

Pese a todo, ahora es cuando os empezarán a dar sudores fríos. Porque si se trata de una novela, aún no la habréis maquetado y no sabréis el número de páginas finales. Además, hay otro campo comprometido en el que te piden la fecha de publicación, que obviamente aún no tendréis. Y no, no admite una fecha del futuro. Desde mi experiencia os digo que metáis la fecha del día que rellenáis los datos y que ahí no pasa nada. Una vez lo editéis, podéis volver y corregir los datos en DILVE.

Muy bien, ¿cómo podéis saber el número de páginas finales cuando aún no habéis maquetado siquiera? Os voy a enseñar un truco que os dará el número aproximado. Sólo tenéis que coger un libro que tengáis por casa del mismo o similar formato al que queráis para el vuestro, y contar el número de líneas de texto y el número medio de palabras por línea (aseguraos de que el tamaño de letra sea aproximadamente como el de una Times New Roman 9 del Word). De este modo, podréis obtener el número aproximado de palabras por página en un libro parecido al que queréis tener. Ahora os vais a vuestra obra y miráis el número de palabras de toda vuestra obra. Una sencilla división os dará el número aproximado de páginas que os saldrían al maquetar.

En este punto es importante que uséis el “archivo de maquetación”, no la obra en sí. Yo me preparé para este momento un archivo Word con toda la información que tendría que haber en un libro. La llamé “Sueños Rotos VM” (Sueños Rotos Versión de Maquetar). En esta versión, emulaba la estructura de un libro publicado y tenía:

  • Una portadilla como primera página:
    Ejemplo de portada © 2016 Caryanna Reuven
  • Una segunda página con los datos de la obra (los datos de ISBN y Depósito Legal vacíos pero listos para rellenar):
    Ejemplo página 2 © 2016 Caryanna Reuven
  • Una tercera página con los agradecimientos y una cuarta página en blanco:
    Ejemplo página 3 © 2016 Caryanna Reuven
  • Una quinta página con la dedicatoria y una sexta página en blanco:
    Ejemplo página 5 © 2016 Caryanna Reuven

No os olvidéis de tener todo esto en cuenta antes de hacer el cálculo de páginas. En mi caso, eran 6 páginas extras en total a lo que tenía escrito. También tenéis que tener en cuenta que el número de páginas final ha de ser un múltiplo de 4 por cuestión de pliegos en imprenta.

Por ejemplo, para “Sueños Rotos”, yo sabía que, en novelas de similares características el número aproximado de palabras por página era 400. “Sueños Rotos” tenía 19.197 palabras. Así que, extrapolando, serían 47 páginas. Si a esto le añadimos las 6 páginas de portadilla, agradecimientos etc… tenemos en total 53 páginas. Como tiene que ser un múltiplo de 4, tuve que contar con que serían aproximadamente entre 52-56 páginas. Fueron 56.

Como podéis ver, este sistema de “palabras por página” te permite ser bastante preciso para rellenar los datos del ISBN.

Así que, muy bien. Ya hemos pagado el ISBN, tenemos el número (que ya podemos meter en el campo correspondiente en nuestro documento para maquetar), hemos rellenado los datos de la obra en DILVE y ya estamos listos para el siguiente paso: el depósito legal.

El Depósito Legal

Como he dicho antes, el depósito legal es gratis, pero es presencial. Tendréis que buscar vuestra oficina más cercana y daros un paseíto. Podéis encontrar la información necesaria del depósito legal en la web de la Biblioteca Nacional.

Abajo del todo, podéis encontrar el enlace de la lista de oficinas en función de vuestra comunidad autónoma. No sé si los requisitos para todas serán como los que tuve yo en la de Barcelona, así que aconsejo llamar por teléfono, explicarles que sois autoeditores (es importante), y preguntar qué necesitáis para que os den el número y cómo rellenar el formulario. En mi caso, sólo necesitaba el DNI y el ISBN, e ir en persona a las oficinas para que me dieran el número de depósito legal (ya os he dicho antes que desde 2008 no haría falta el ISBN, pero que a mí me lo pidieron, así que asumo que puede variar en función de la comunidad autónoma).

El trámite es realmente sencillo, vais, dais vuestros datos, dais los datos de la obra, y os dan de inmediato el número de depósito legal. Más adelante, tendréis que hacer el depósito en sí y rellenar el formulario correspondiente. En mi caso, el formulario estaba online y sólo tuve que descargarlo y rellenarlo en casa una vez tuve la obra editada. El trámite para obtener el número me llevó una mañana.

Es importante tener en cuenta en este punto que tenéis un plazo de 2 meses para hacer el depósito de la obra (al menos en Barcelona) desde que pedís el número de depósito legal.

Obtener el ISBN y depósito legal es pues cosa de poco más de una semana, o a lo sumo dos semanas. Como veis, no merece la pena pagar el extra a la imprenta para que te lo hagan ellos, a no ser que estéis muy liados y no tengáis tiempo.

Ahora ya tendréis el ISBN y el número de depósito legal, que como podéis ver en la segunda imagen de este artículo, hay que poner en vuestra obra. Y sí, ahora sí, ahora estáis listos para maquetar.

Maquetar la obra con InDesign

A mí era lo que más miedo me daba.

La pregunta que viene ahora es si merece la pena maquetar vuestra obra. En mi opinión, sí. Es más, creo que la maquetación es casi lo más importante a lo que os vais a enfrentar de cara a una autoedición. Lo es, porque una de las cosas que más critican desde el mundo “profesional” editorial sobre la autoedición es que no es profesional y que es de mala calidad (esto es lo más suave que oiréis). Así que, en mi opinión, es en lo que más esfuerzo debierais invertir. Si queréis dedicaros a la autoedición y que poco a poco se vaya desvaneciendo ese estigma de que la autoedición es de malos escritores y de perdedores, y no profesionales, tendréis que hacer el trabajo más profesional del que seáis capaces. Trabajar como si fuerais un profesional. De ahí también la importancia de obtener el ISBN y el depósito legal.

Para maquetar yo usé el programa Indesign de adobe, que os podéis descargar en modo de prueba gratis de un mes de la página oficial (renovable mes a mes tras los primeros 30 días de prueba).

No es un programa fácil de manejar, os lo digo de entrada. Sobre todo si, como yo, no habéis tocado en vuestra vida nada similar. Pero también os comento que maquetar una novela no es demasiado difícil: sólo es texto. “Sueños Rotos”, con sus 56 páginas finales, me llevó dos fines de semana (y no a tiempo completo), y eso partiendo de cero conocimientos previos en el programa. Así que creo que con un mes de prueba, teniendo dos meses para hacer el depósito desde que habéis obtenido el número de depósito legal, da tiempo a maquetar algo medianamente corto.

Yo usé este tutorial, que es, como yo digo: para tontos.

No se ajusta a la versión más moderna que podéis descargar ahora en Adobe y algunas cosas son un poco diferentes, pero trasteando un poco en el programa podéis encontrar el equivalente a lo que os dicen en ese tutorial. Lo que más me costó fue poner los números de página. Podéis encontrar en la propia página de Adobe y en yuotube muchos vídeos de referencia para casi cualquier cosa que necesitéis, pero el tutorial que os he enlazado tiene la ventaja de ser muy sencillo.

El proceso principal de cara a maquetar consiste en ajustar la página maestra a tu gusto y luego en coger tu Word y meterlo dentro (volcado). El resto se hace sólo. Lo difícil es “definir” tu página. Entre las cosas a tener muy en cuenta está la fuente, que no debe formar ríos al maquetar. La Times New Roman no lo hace, pero, como a mí no me gusta, usé la “Bookman Old Style” que tampoco lo hace. Informaros por internet sobre si la fuente que vais a usar forma ríos o no. Pero, ¿qué son los ríos? Los ríos son esto que os enseño en la imagen de abajo:

Ejemplo de ríos © 2016 Caryanna Reuven

Cómo podéis ver, se forman una especie de espacios o carriles blancos entre las palabras, que parecen ríos. Debéis evitar fuentes que hagan eso porque quedan “feo” y dificultan la lectura. Denotan, además, que no te has tomado la molestia de mirar siquiera esto.

De cara a establecer todos los parámetros de la página (como márgenes, tabulación de inicio de párrafo y demás), os aconsejo que cojáis una vez más vuestra novela de referencia (esa que tenéis por casa con formato similar al que vosotros queréis), y que os arméis de una regla. Con esa regla, medid los márgenes o tabulaciones y ponedlos tal cual os enseña el tutorial en vuestra página maestra. Los números de página se programan igual, desde la página maestra, pero a mí me dio problemas y no terminaba de funcionarme bien.

En este enlace tenéis, como complemento al tutorial anterior, un pequeño tutorial sobre la página maestra.

Ahora bien, habéis seguido el tutorial de arriba y ya tenéis volcada vuestra obra. Ahora sólo os falta corregir “cositas pequeñas”, como poner la portadilla centrada, los datos de vuestra obra al final de la página 2, los agradecimientos arriba, las dedicatorias a casi media página… Para todas estas cosas, coged vuestra novela de referencia de nuevo y seguid su patrón. Pensad que el Indesign funciona casi como un procesador de texto para estas cosas, así que es fácil hacerlo. Otra cosa importante, es la numeración de las páginas. NO debe haber número visible hasta la página en que empieza el texto de la novela en sí (mirad vuestra novela de referencia). Yo no conseguí programar mi Indesign para que hiciera esto, como he dicho antes, así que usé el viejo truco de poner un rectángulo blanco encima tapando los números de las páginas 1-6. Lo comento por si os encontráis con el mismo problema que tuve yo.

Otras de las cosas importantes a tener en cuenta, son las famosas líneas viudas y líneas huérfanas. Esto lo tendréis que hacer a mano recorriendo todo el texto. Pero, ¿qué son estos dos tipos de líneas?

Las líneas viudas son líneas de final de párrafo situadas a comienzo de columna. Tal y como dice el tutorial de Indesgin que os he pasado, son un error tipográfico que se considera muy grave y que debe evitarse a toda costa.

Las líneas huérfanas son líneas de comienzo de párrafo situada a final de columna. Estas se pueden dejar tal cual si veis que os supone mucho trabajo extra.

Ejemplo de viudas y huérfanas © 2016 Caryanna Reuven

Yo corregí las viudas con facilidad jugando con el espacio entre letras o entre palabras dentro de los párrafos de la página anterior a la línea viuda. Es decir, jugad con el interlineado. Una diferencia de hasta ±20 no se nota siquiera a simple vista.

Y con esto, ya tendréis lista vuestra obra. La exportáis a PDF desde el Indesign. Comprobáis que todo esté correcto en el PDF, lo imprimís para ver si queda de verdad como queréis que quede, y listo. Sólo os falta enviarlo a imprenta. Y, por supuesto, una vez lo tengáis impreso, sólo tendréis que daros otro paseíto a las oficinas del depósito legal con el formulario correspondiente completado, y hacer el depósito del número de ejemplares necesario.

Espero que este tutorial y estos consejos sobre cómo llegar al final del largo proceso que es la autoedición os hayan servido de ayuda.