Entrevista a The Rocketman Project


Ha llegado el momento de pasar por la rueda de presentaciones. En NEUH estamos deseosos de presentaros siempre nuestras obras, pero también queremos que conozcáis a los que están detrás de ellas.

En un colectivo tan amplio siempre hay artistas de todo tipo: dibujantes, guionistas, escritores… pero en NEUH vamos más allá e incluimos entre nosotros a una pata fundamental: editores, esa gente que se rompe los cuernos día a día por poder sacar un proyecto adelante tratando de conformar una línea, cuidándola y peleando por dar visibilidad a su catálogo.

Hoy vienen a este rinconcito a charlar: The Rocketman Project.

Para los que no lo sepan, ¿qué es exactamente The Rocketman Project?

The RocketMan Project es una microeditorial formada por dos personas: Marco Fanjul, dibujante, modelador 3D y animador, y Mercedes del Castillo, teórica de la literatura y bióloga. Con este extraño currículo decidimos empezar a trabajar juntos en una revista de cómics y relatos  ilustrados de temática steampunk. A partir de ahí la cosa siguió creciendo y nos pusimos con los libros. Marco se encarga de la parte visual del trabajo, mientras que a Mercedes le toca sobre todo estar pendiente de la parte fea del negocio, que cuadren las cifras. Aunque muchas veces eso no pesa mucho, porque nos movemos con el corazón e intentamos sacar adelante lo mejor posible los proyectos que nos enamoran.

¿Qué le diríais a la gente que se siente frustrada porque ninguna editorial le acepta su trabajo?

Como microeditorial hemos tenido que rechazar algunos trabajos, y no siempre ha sido por criterios de calidad. Nosotros intentamos explicar a la gente que nos contacta por qué no podemos editar su obra. Algunas veces es porque creemos que no encaja con el público que tenemos, otras veces es porque la obra es demasiado ambiciosa para nuestros medios actuales, o simplemente porque en ese momento ya teníamos demasiados proyectos abiertos y no podíamos abarcar uno nuevo.

Creo que aquí lo importante es estar convencido del trabajo propio que se está haciendo y escoger la respuesta con cuidado, al fin y al cabo los editores también somos personas.

Puede que tu obra no encaje en una editorial, que tiene que sopesar muy bien el posible beneficio que vaya a obtener con ella más allá de su calidad, pero eso no quiere decir que no pueda llegar a sus lectores. Las herramientas para ser un autoeditor están al alcance de todos, no tengas miedo y lucha para que tu proyecto se haga realidad.

¿Qué necesita tener una obra para enamoraros? ¿Cuál es el método infalible para llegar a vuestro corazoncito?

Nos haces una pregunta muy difícil. Cuando elegimos un nuevo título para nuestro catálogo solemos buscar historias que nos atrapen, historias ficticias que creen durante un momento una nueva realidad. Nuestra dirección principal es la fantasía, pero no nos hemos quedado ahí. Creo que las obras que hemos editado hasta ahora son las que han hecho resonar nuestros gustos como lectores y nuestras lecturas pasadas. Mercedes siempre ha estado enamorada de Sherlock y según fue creciendo fue indagando en otras novelas detectivescas más sucias, puede que por eso la idea de editar un libro como Sangre en el suelo la convenciera desde el primer momento, porque evoca esa atmósfera canalla de Marlowe, mientras que está el juego y la vuelta de tuerca de las novelas de Agatha Christie.

Creo que lo principal de nuestros cómics es la diversión, lecturas ligeras que te sacan de tu vida por un momento y te permiten sentirte diferente.

No sé si esto ayudará a alguien a saber si su libro encaja en nuestra línea editorial, creo que lo principal se podría resumir así: solo editamos cómic (por ahora), nos sentimos más cómodos con historias autoconclusivas que se puedan editar en un único tomo, que presenten una historia de fantasía o ciencia ficción pensada para entretener. El dibujo y la historia tienen que complementarse entre sí, el dibujo tiene que resaltar los puntos fuertes del relato y darle su punto característico que lo diferencie de otras historias que ya han sido contadas.

¿Se puede ser autodidacta y triunfar o es preferible recibir clases?

(Marco) Hablando como dibujante, puede parecer muy fácil ser autodidacta, sobre todo ahora que puedes acceder a muchísima información gracias a internet. Pero en realidad hay unos conocimientos básicos que ayudan a conseguir buenos resultados. También se adquieren unas pautas de trabajo que ayudan a resolver problemas que se pueden presentar en el día a día.

Hay cosas a las que siendo autodidacta se le puede restar importancia, como la anatomía o la narrativa en el cómic, pero que en realidad son necesarias para conseguir buenos resultados.

Cuando eres autodidacta buscas un buen resultado final, pero muchas veces te olvidas de las partes. Buscas que el dibujo quede bonito, según los ejemplos que has visto, pero no siempre se consigue.

¿Hay que cumplir algún tipo de cuota a la hora de contar historias?

No creo que haya que cumplir ningún tipo de cuota si no sale de manera natural. Forzar personajes no creo que ayude a nadie. Pero sí creo que un autor refleja en su obra, de una manera u otra, sus inquietudes personales, así que los autores que sean conscientes de la diversidad del mundo intentarán reflejarlo así en sus obras.

Como editores sí que intentamos tener un número equilibrado de hombres y mujeres colaborando en la revista de The RocketMan Project. Creo que esto sí que es trabajo del editor, “forzar” la presencia de mujeres en sus obras. Y lo digo entre comillas porque en realidad es ser capaz de superar el sesgo que hay en la representación masculina para llegar a la realidad, donde hay más o menos el mismo número de hombres que de mujeres. Puede que hasta ahora no hayamos buscado incluir otro tipo de diferencias, como puede ser de raza, y claramente ha sido por motivos personales, pues nos movemos en círculos muy poco diversos.

Por ahora no nos ha escrito ninguna guionista para presentarnos su proyecto, y eso es algo que nos extraña. Nos gustaría recibir propuestas de mujeres, porque sabemos que están por ahí y nos gustaría trabajar con ellas.

¿Se puede vivir de la autoedición o es un “complemento”?

Creo que ahora mismo tanto la autoedición como la edición tradicional es un complemento para la mayoría de las personas que se dedican a esto. La mayoría ejercemos otras profesiones, más o menos relacionadas con el mundo del libro, que hacen de complemento estable a los beneficios de los libros publicados. Creo que esto siempre ha sido así a lo largo de la historia, ahí están los escritores periodistas y los pintores que hacen retratos por encargo.

¿Acabará el formato digital con los libros en papel?

No. Los libros tienen algo que no tiene la música o el cine. El soporte es parte intrínseca del contenido. Siempre se compara el cambio en el mundo del libro con la música, pero no es lo mismo. Para la mayoría de oídos, la música suena igual desde un CD que desde un mp3, por lo que el cambio de soporte da comodidad y no resta nada. En cambio el cambio de soporte en el libro sí que resta, porque la historia que narran ocupa un espacio en la página y esto es algo que el cómic explota. Seguramente, por comodidad y por presupuesto, la gente comprará más cómics en digital según pase el tiempo, pero también estoy segura de que habrá libros que quieran tener en papel y que habrá creadores que sigan explotando las características específicas de los cómics impresos, igual que ya hay creadores que están investigando e innovando con las posibilidades que ofrecen los libros digitales.

¿Por qué decidisteis entrar en NEUH?

Decidimos formar parte de NEUH porque estamos muy convencidos de sus principios. La unión hace la fuerza, el resto de libros no son nuestros enemigos. Creemos que el trabajo en equipo puede ayudar a atraer la atención hacia los cómics, hacia los nuevos creadores, hacia una forma más personal de hacer libros. Puede que los primeros miembros de NEUH fuéramos unos idealistas, pero igual que no hacemos esto por Hobby tampoco lo hacemos estrictamente por dinero (habríamos elegido muy mal la profesión si así fuera). Lo hacemos porque nos gusta, porque creemos que hace falta, porque tenemos cosas que contar y creemos que hace falta que las contemos. Pero también sabemos todo el trabajo que lleva hacerlo y que nuestra aportación a la sociedad necesita tener un retorno económico para poder seguir haciéndolo. Hacer libros es difícil, no todo el mundo puede hacer libros, ni todo el mundo quiere, pero el que lo hace y se lo toma en serio lo convierte en un trabajo por el que merece ser pagado si la gente quiere seguir disfrutando de ello.

¿Tiene la autoedición un estigma de “trabajo de segunda”?

Puede que ese estigma exista pero creo que se está dejando atrás. Cada vez hay más autores que se autoeditan, que pasan de la autedición a trabajar con una editorial y también al contrario. Creo que la autoedición es una decisión personal que no tiene por qué estar motivada por el rechazo editorial, sino por querer ser dueño absoluto de la obra. Nosotros somos una editorial y aun así animamos a la gente a autoeditarse, porque según el libro que tengas en mente no necesitas a un editor. También creemos que un editor puede hacer un gran trabajo por un autor, ayudarle a sacar lo mejor de su obra, aportar un punto de vista objetivo que resalte sus puntos fuertes y le ayude a corregir los débiles, sin olvidar todo el trabajo que hay en torno a un libro, sobre todo de publicidad y comercialización, que pueden robar tiempo al autor de seguir creando.

¿Cómo os organizáis, tenéis un calendario estricto?

Como editorial tenemos un calendario de trabajo muy flexible. No nos marcamos un número de títulos al año con unas fechas de salida exactas. Nos gusta trabajar con los ritmos en los que el autor se sienta a gusto y adaptarnos nosotros a eso. Por supuesto intentamos conseguir el mayor compromiso de nuestros autores, porque hay algunos cambios en el ritmo de trabajo que pueden echar un proyecto abajo.

Como creadores creemos que es muy importante tener una rutina de trabajo. No todos los días las cosas salen bien, pero es importante trabajar todos los días. Los días buenos se avanzará rápido, y los días malos se pueden dedicar a las tareas menos creativas y más mecánicas. Acabar el día con la sensación de que has hecho algo, de que has avanzado hacia tu objetivo, suele ser muy gratificante y ayuda a que el día siguiente sea mejor.

¿Tenéis algún nuevo proyecto en marcha?

RocketMan siempre tiene demasiados proyectos en marcha. Ahora mismo estamos trabajando en un nuevo cómic con un guionista de NEUH. Tuvimos que hacerlo porque incluye muchas de nuestras cosas favoritas: vampiros, la luna, steampunk… Así dicho puede sonar muy caótico, pero estamos seguros de que en cuanto empecemos a enseñarlo le va a gustar a la gente, sobre todo los que empezaron a comprar nuestra revista por ese toque steampunk.

Además acabamos de empezar a hablar con otro dibujante para editar un cómic de fantasía, con una ambientación de estilo celta, magia, animales antropomórficos, problemas familiares… El dibujo tiene una mezcla de sencillez y complejidad muy expresiva.

Aparte queremos estrenarnos con un género nuevo, un libro de elige tu propia aventura. Estamos todavía definiendo el tema y el formato. Está completamente en el aire, pero nos hace mucha ilusión desarrollar un proyecto diferente.

Y por último nos encargamos de coordinar la agenda de NEUH, que esperemos esté lista para el último trimestre del año. Seguirá el formato de la de este año pero intentaremos mejorar los fallos que hemos visto usándola día a día.

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